Columnista de la SillaRota: JORGE ALEJANDRO MEDELLÍN
1.- El recorte presupuestal de alrededor de 24 mil 300 millones de pesos anunciado hace unos días por el secretario de Hacienda Luis Videgaray, afectará parte de los 42 programas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de aquí a por lo menos el año 2020, sobre todo los de inversión.
El proyecto que, por supuesto, no sufre ni sufrirá ninguna afectación es el de la compra del avión presidencial, el TP-01, con un precio superior a los 6 mil 769 millones de pesos de los que se ha cubierto más de 400 millones.
2.- Las proyecciones de gasto e inversión hechas para el 2014 y años subsecuentes mencionaban 12 proyectos con Asignación de Recursos y 22 sin asignación. La mayoría de éstos, si no es que todos, venían de otros ejercicios y sexenios y se fueron concretando sin mayor problema durante el ejercicio anterior.
Esto por lo que toca a inversiones en obras, compra de materiales bélicos, equipos, aeronaves, modernización de blindados, adquisición de vehículos de transporte, autopartes, tecnificación, etcétera.
El problema surgió en los programas en el área de Recursos Humanos, en particular a aspectos como la igualdad y equidad de género, en donde los colaboradores del general Cienfuegos incumplieron metas pese a anunciar una y otra vez en sus canales de información que se estaba trabajando fuerte sobre ese particular.
La Sedena tenía una asignación de 100 millones de pesos para cumplir en 2014 con dichos programas de equidad de género. No lo hizo. El avance en 30 proyectos encabezados por la Dirección General de Derechos Humanos de la Sedena fue de…cero.
3.- En cuanto a las afectaciones al presupuesto inicial de 71 mil 273 millones, 864 mil 718 pesos con que iba a contar la Sedena para el 2015 y años posteriores (en la ejecución de programas ya establecidos), la tabla de recortes entregada por Hacienda a las 22 dependencias tocadas por el designio de austeridad del gobierno federal, marca alrededor de 1,200 millones de pesos menos en este año.
4.- El ejercicio de 2014 contempló 12 proyectos con asignación de recursos y 22 sin asignación. De los primeros, los más importantes y que siguen en ejecución, son la compra de Cuatro Radares Tridimensionales de Largo Alcance, con Equipo, Logística, Ingeniería, Refacciones, etcétera, por un monto de 2 mil 936 millones, 282 mil 292 pesos.
Este proyecto sigue en marcha y no ha sufrido afectaciones. El cronograma de la Sedena indica que se seguirá pagando en 2015 y 2016 tal como se hizo en 2014, cuando se cubrieron 352 millones de pesos por año para ir saldando la deuda, que en 2017 estaría casi finiquitada con un pago de 1,567 millones de pesos.
5.- Los otros proyectos anunciados en 2014 y que siguen vigentes y en ejecución en este año y los subsecuentes porque ya existen contratos firmados y depósitos anteriores, son la compra de seis helicópteros Cougar EC-725, cuyo costo inicial es de 7 mil 899 millones de pesos aproximadamente.
En 2013 se pagaron 970 millones de pesos y en 2014 fueron 415 millones, como se hará en 2015 y 2016. Esta adquisición está programada para pagarse de 2017 en adelante, con un restante de más de 5 mil 80 millones de pesos. Este proyecto no tiene ninguna afectación por parte de Hacienda.
6.- Lo mismo sucede con la compra de aviones C-295 CASA para transporte de tropas y equipo, cuyo costo total se calculó en poco más de 6 mil 494 millones de pesos, de los cuales ya se han pagado 1,300 millones de pesos en 2013.
En 2014 y 2015 se entregarán 322 millones de pesos respectivamente para pagar una inversión en material aéreo que en el 2017 registrará más de 4 mil 189 millones de pesos por cubrir aún. Ester proyecto no será afectado por los recortes ordenados desde la Secretaría de Hacienda.
7.- ¿En dónde ocurrirán los recortes por 1,200 millones de pesos calculados por Hacienda para la Sedena?
De los 42 proyectos de gasto e inversión anunciados por la Defensa Nacional a Hacienda a finales de 2014, sólo 18 contaban con “Asignación de Recursos para el 2015”. En este rubro aparece la compra de los aviones C-295, de los seis helicópteros Cougar EC-725, así como la compra de más de 2,200 vehículos Hummer y sobre todo la renovación de varios escuadrones aéreos que operan con aparatos Pilatus PC-7 y que serán sustituidos por los Texan TC-6.
8.- Los recortes podrían afectar el programa de modernización de los Hércules C-130 (que ya van todos de salida en unos cuantos meses), pasando por la construcción de instalaciones militares menores, la compra de maquinaria para el uso de plásticos, la construcción de unidades habitacionales y el equipamiento de laboratorios en varios puntos del país.
La compra de equipo táctico para Fuerzas Especiales y de sistemas de comunicación, inteligencia y localización móviles en zonas urbanas seguirá intocado (Sistemas de Vigilancia Terrestre de Largo Alcance).
9.- El gobierno de Enrique Pela Nieto ha mantenido, hasta donde le ha sido posible, la promesa de apoyar con todo la modernización de las fuerzas armadas mexicanas aun a contracorriente de las crisis económicas que ahora frenan de nueva cuenta la muy incipiente recuperación económica del país.
10.- El contexto internacional y las malas decisiones y manejos financieros del país golpean de nuevo diversas áreas de una administración complicada, en la que la disminución de las operaciones de seguridad marcadas por el sello militar han disminuido, no así la violencia que antes combatían y hoy tratan de contener con las mismas limitaciones de todo tipo que en sexenios anteriores.
La única diferencia ahora es que la (aparente) recesión operativa de militares y marinos, permite respiros en los que los recortes presupuestales no perjudican severamente las acciones contra el narco y otros fenómenos de violencia social.
@JorgeMedellin95
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor.