LA BUFADORA
El Mosquito
Cuchillito de palo
¿En verdad sirven de algo las cámaras de videovigilancia en la ciudad?
Diez años violentos
ENSENADA BC 27 DE ABRIL DE 2026.- Desde hace 10 años la violencia se instaló en Ensenada, donde la delincuencia organizada opera con una precisión que debería espantar mucho más de lo que parece incomodar a las autoridades de los tres órdenes de gobierno.
El asesinato del coordinador regional de la Unidad de Homicidios, Ángel Pantoja Pantoja, es otro golpe directo a la Fiscalía General del Estado.
La escena del crimen -vehículos coordinados, cierre de paso, ráfagas a plena luz del día y huida sin contratiempos- no fue una acción improvisada, sino de control territorial y de inteligencia previa; es decir, alguien observó, planeó y ejecutó sin que el Estado lograra anticiparse.
Y mientras tanto, Ensenada cumple una década inmersa en esta lógica de homicidios y delitos de alto impacto. Diez años que han normalizado lo que antes escandalizaba; diez años en los que la estadística se volvió rutina, pero lo más preocupante no es sólo la persistencia de la violencia, sino su evolución, porque hoy los ataques son más más visibles y desafiantes.
Si un mando activo de la FGE, dedicado precisamente a investigar homicidios, puede ser emboscado en horario laboral, en una vialidad urbana y con ese nivel de coordinación, la pregunta es inevitable: ¿qué tanto margen real de maniobra tienen las instituciones frente a grupos que parecen operar con ventaja?
En estos 10 años, los discursos oficiales han cambiado de tono, de partido y de estrategia, pero el saldo sigue siendo el mismo, que es una ciudad que aprende a convivir con el miedo y autoridades que reaccionan más de lo que previenen. Operativos vendrán, promesas también, pero la percepción -y cada vez es más evidente- apunta a que la violencia persiste y se perfecciona.
¿Por qué prevalece la inquietante sensación de que los hechos más graves ya no sorprenden?
¿Cuándo vendrá a Ensenada el secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch?, ¿acaso nuestro municipio y Baja California no merecen operativos y acciones como las que se llevan a cabo en Guerrero y Michoacán?
El gobierno presume que los delitos han bajado, pero la violencia se ha sofisticado; el crimen mantiene capacidad operativa y control local; además, los ataques a autoridades marcan una fase más desafiante.
¿Y El Piwi?
Extrañeza causó en el seno del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE), que el presidente de la Canaco local, Nicolás Ayub, excluyera como consejero representante de ese sector ante dicho organismo al optometrista Rafael Chávez Montaño, el famoso “Piwi”, quien tiene el nombramiento nacional de vicepresidente región noroeste de la Concanaco; pero además, porque el “Piwi” es de los pocos personajes del sector empresarial que se pronuncia sobre los temas que afectan desde el gobierno, al buen desarrollo de las empresas, es decir, es una voz recurrente en los medios de comunicación defendiendo a los empresarios de Ensenada.
Pensando mal, puede que algunos sientan que el “Piwi” les roba reflectores, que parecen estar apagados allá en la Primera y Macheros, o quizá alguien le pidió al Nico que le diera “flit” al “Piwi” para que no hubiera quien moleste al supremo gobierno con sus opiniones incómodas por sinceras.
Hablando de comparecencias
Diputados del PAN y Movimiento Ciudadano (MC) exigieron al gobierno federal avanzar en las investigaciones sobre la red de huachicol fiscal de los hermanos Farías Laguna y citar a declarar al ex secretario de Marina, Rafael Ojeda, tras los señalamientos que lo vinculan con omisiones ante denuncias de corrupción y el homicidio del Contralmirante Fernando Rubén Guerrero.
Gibrán Ramírez, legislador de MC, sostuvo que la secuencia de hechos -la denuncia interna, el asesinato del Contralmirante Guerrero tras intentar contactar a Ojeda y la inacción de las autoridades- amerita la comparecencia del ex titular de la Semar.
Pero, ¿habrá realmente voluntad de escarbar más en este asunto?, porque ya son muchas las denuncias ignoradas, entre ellas las del mencionado mando naval asesinado tras intentar escalar información y ahora mensajes que supuestamente prueban avisos previos, es demasiado grave como para que la Fiscalía General de la República se siga haciendo de la vista gorda.
El mayor obstáculo para que avancen las investigaciones, es que se advierte que el partido en el poder no quiere asumir los costos políticos que implica llegar a la verdad y castigar a todos los integrantes del cartel del huachicol.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor