LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Se atreverán a investigar y sancionar a los responsables de que opere un basurero clandestino del propio Ayuntamiento, o también va a enterrar el tema?
ENSENADA BC 17 DE FEBRERO DE 2026.- Con algunos jaloneos que no pasaron a mayores, las elecciones de la burocracia en los diferentes municipios de Baja California concluyó la semana pasada, alzándose con el triunfo Alfredo Peralta Higuera en Ensenada-San Quintín; Isaac Contreras Gambino en Tecate; Blanca Gabriela García Orendáin en Playas de Rosarito; José Isabel Gutiérrez Peredia en Tijuana; y Patricia Ruiz en Mexicali-San Felipe, con lo que se preparan los cuadros para la elección estatal, para sustituir al actual dirigente Guillermo Aldrete Casarín.
Los jaloneos más notables se suscitaron en Mexicali, donde al final de la emisión de votos, varias planillas pretendieron “coaligarse” de último momento, lo que provocó la molestia de la mayoría de los votantes, pero al final todo se tranquilizó sin que hubiera necesidad de alzar las armas.
Lo que sí quedó claro, fue que las intentonas de ciertos funcionarios públicos que trataron de influir en este proceso sindical no fructificaron, al grado que si proponen a un candidato a “rey feo” del “Tardabal de Ensenada” también la pierden.
Y para ejemplo está el resultado de las elecciones sindicales en Mexicali, Tijuana y Ensenada, donde las planillas respaldadas por servidores públicos se quedaron con las ganas de meter el pie en las filas sindicales, pero ese es un pequeño asomo de lo que podría pasar el año venidero en la elección constitucional.
ATRINCHERADO
El responsable de decidir el contenido de los libros de texto gratuito durante el sexenio obradorista con base en la llamada “Nueva Escuela Mexicana”, el doctor en filología hispánica, Marx Arriaga, se atrincheró en el sexto piso del edificio que ocupa la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la capital del país, debido a que se resiste a dejar el cargo y pretende convertir su despido en un acontecimiento épico, para pasar a la historia como un mártir.
Este hombre, cuyo ego y arrogancia es tan estridente y preocupante como su inestabilidad emocional, al creerse dador de la verdad y faro, luz y guía de la educación en México, ahora denuncia una conspiración neoliberal en su contra.
El área jurídica le notificó su cese, pero el encargado de notificarlo se hizo acompañar de policías auxiliares, lo que ocasionó que Arriaga casi protagonizará la decena trágica.
Sin embargo, el titular de la SEP, Mario Delgado, declaró a la prensa que le había ofrecido la embajada en Costa Rica como salida decorosa, y si eso es cierto, además de grave, la lectura es doble: O se intentó desactivar el conflicto con una negociación diplomática -muy al estilo mexicano- o el gobierno midió mal el temperamento del funcionario, porque Arriaga rechazó la oferta y optó por la confrontación.
Incluso, acusó que detrás de su salida están intereses económicos vinculados al negocio de los libros de texto, señalando -sin presentar pruebas- directamente a Ricardo Salinas Pliego y a Claudio X. González, sólo le faltó señalar a Calderón.
Marx Arriaga sostiene que no se aferra al puesto, sino a que se impartieran contenidos educativos de “buena calidad” a las infancias y juventudes.
“Yo no estoy aferrado a un puesto, estamos hablando de corrupción, estamos hablando de nepotismo; que estas instituciones hoy están funcionando como si fueran el rancho de un cacique: les indica a sus peones lo que tienen que hacer y eso no va así: ‘No mentir, no robar y no traicionar’”, expresó en su transmisión en vivo a través de las redes sociales.
Los últimos tres días los sobrevivió atrincherado, con un acuerdo con los guardias de seguridad que le permitieron recibir comida que le enviaron sus simpatizantes y dormir en su oficina junto con ocho compañeros.
Otro dato importante es que Arriaga es cercano a Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del ex presidente López Obrador.
Este conflicto también revela o confirma que la Nueva Escuela Mexicana no es sólo un modelo pedagógico sino una bandera política.
La bronca es que en este momento el gobierno federal enfrenta un dilema, pues si endurece su postura proyectará autoritarismo, si negocia reforzará la idea de que las presiones públicas funcionan, y si guarda silencio permite que la teoría del “complot” crezca. En todas pierde.
En fin, si no pueden resolver el conflicto de San Quintín, no extraña que tampoco tengan la capacidad para solucionar un asunto doméstico y que debería ser de rutina en la SEP, que es despedir a un empleado de confianza.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor