Por: Carlos del Valle del Río
@delvalledelrio
CIUDAD DE MÉXICO 22 DE ENERO DE 2026.- No cabe duda de que la Mañanera de la presidencia se ha convertido en un claro distractor del ejercicio de gobernanza de nuestro país. Desde esa tribuna se intenta adoctrinar diariamente, atacar al opositor y sembrar un mensaje de división de la sociedad, pero la realidad es otra, la que se vive día a día en las casas, en las escuelas, los hospitales y las calles.
Claudia Sheinbaum ha insistido en sus últimas conferencias mañaneras que el pueblo está pidiendo una reforma electoral, que es el pueblo- lo que ellos entienden de pueblo- que quieren un INE menos costoso y elecciones baratas. Pero eso solo existe en su cabeza y en la del grupo que desde el poder quiere hacerse de la vida electoral del país.
No he visto marchas multitudinarias, vamos ni siquiera de unos cuantos, pidiendo esa reforma electoral, tampoco he visto ni leído grandes manifestaciones de los sindicatos o asociaciones empresariales o estudiantiles exigiendo una modernización del marco electoral. Esa es unan necesidad que solo tienen en palacio nacional y López Obrador de garantizar la permanencia de su movimiento a costa de lo que sea. Hasta sus aliados del PT y verde están en desacuerdo.
Pero entonces, si nadie lo pidió, ¿por qué esa insistencia y desgaste?. La sociedad, sea si no su pueblo, dice otra cosa. En octubre del año pasado el INEGI publicó su encuesta sobre percepción de seguridad en tu colonia; y entonces comienzan a quedar claras las prioridades. El 63 por ciento de los mexicanos, según esa encuesta, considera inseguro vivir en su colonia o barrio, esto llega hasta 68 por ciento si se le pregunta a mujeres.
Consulta Mitofsky, por su parte, publica en enero de este año que 49.2 por ciento de la población considera el de seguridad como el reto más importante por resolver para el gobierno, seguido de un 47.1 que dice que el segundo reto es la salud. La encuestadora Ipsos reporta también en enero, que el 49 por ciento de la población adulta, teme una recesión económica para este año, mientras que Research Land, advierte que en su encuesta de principios del año, el 60 por ciento de los mexicanos está teniendo dificultades económicas de severas a muy severas.
Reviso todas las encuestas sobre percepción de la realidad nacional, tanto las privadas como las de organismo públicos y no encuentro una sola referencia a la necesidad social de llevar a cabo una reforma electoral, ni una sola. En las últimas cinco conferencias de Claudia Shueinbaum, menciona el término reforma electoral 22 veces y le dedica el 67 por ciento del tiempo; en contraste, crisis económica, no es mencionada una sola vez.
Entonces, ¿si no está en el interés de la sociedad, si otros temas están acaparando la preocupación generalizada, qué justifica el desgaste político, de tiempo y recursos para algo que nadie quiere y nadie necesita?. La respuesta es complicada y sencilla a la vez. Solo la necesitan quienes están desde el poder viéndolo como un patrimonio personal que se les puede ir de las manos y necesitan conservarlo a cualquier costa. Atrás, muy atrás quedan las verdaderas necesidades de los mexicanos. Fueron puestos ahí para gobernar, para traer progreso, pero al parecer nadie se los explicó.
Periodista director de International Journalism Service
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