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Cacique cultural

Tijuana - martes, 19 de marzo de 2019 - Víctor Alejandro Espinoza.
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Transiciones
Por: Víctor Alejandro Espinoza

TIJUANA BC 19 DE MARZO DE 2019.- El escándalo ha estallado por partida doble. En ambas tiene como destinatario el ingeniero industrial y doctor en Historia, Enrique Krauze Kleinbort. Por un lado, la diputada Tatiana Clouthier publicó recientemente el libro: “Juntos hicimos historia” en el que en algún pasaje señala que Krauze operó en contra de la campaña de Andrés Manuel López Obrador a través de una estrategia conocida como “Operación Berlín”.
Este señalamiento desató la indignación y la ira de Krauze, quien acostumbrado a no ser criticado por nadie, amenazó a la diputada Clouthier con denunciarla penalmente por difamación. Clouthier zanjó la discusión respondiendo: “Nos vemos en tribunales”.

Pero eso era nada comparado con lo que por la tarde del domingo 17 de marzo se difundió. Desde el sitio de noticias de Carmen Aristegui, el escritor, editor y profesor universitario Ricardo Sevilla, revelaba con pelos y señales el modus operandi y los negocios de Krauze con dineros públicos (de partidos politicos) y privados. A través de su socio y amigo, el también editor, Fernando García Ramírez, montaron la Operación Berlín (se reunían en el número 245 de dicha calle, situada en la colonia del Carmen, en Coyoacán) para tratar de primero evitar la candidatura y posteriormente el triunfo presidencial de Andrés Manuel López Obrador.

Lo publicado contiene una descripción detallada de los objetivos del grupo que al menos operó por 18 meses, y en el cual Sevilla era el encargado de proveer de información a la operación ante solicitudes de García Ramírez pero muchas veces demandada por el propio Krauze. Se trataba de generar campañas en redes sociales para desprestigiar a AMLO pero también al círculo cercano al tabasqueño: incluían a su esposa e hijos, además de Epigmenio Ibarra o a Héctor Díaz Polanco, entre otros.

Sevilla relata que quienes financiaban la operación eran Alejandro Ramírez Magaña, dueño de Cinépolis, Francisco Agustín Coppel Luken, presidente y director general de Grupo Coppel, Ricardo Rojo dueño de la empresa Expertalia y ex director de comunicación social de Felipe Calderón y Germán Larrea Mota, presidente del Consejo de Administración de Grupo México. Por ahí pasaban también Margarita Zavala y Consuelo Sáizar. En el testimonio se incluye al escritor Gabriel Zaid con la propuesta de crear una empresa editorial. El objetivo: desbancar a AMLO y apoyar la candidatura de Ricardo Anaya. Entre otros trabajos, García Ramírez le pidió a Sevilla le sistematizara información sobre seguridad para León Krauze, hijo de Enrique y quien se dedica al periodismo en Estados Unidos. Materiales de Sevilla fueron publicados también por García Ramírez en el periódico El Financiero y una colaboración especial de Krauze para The New York Times, un día después del triunfo de AMLO.

Aunque al parecer hay evidencias para llevar a cabo denuncias formales ante la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales o hasta en otros tribunales por presuntos delitos de plagio, por ejemplo, el tema es de otra índole. Se ha desnudado a uno de los principales caciques culturales de este país. La trascendencia del testimonio de Ricardo Sevilla es que permite conocer cómo opera uno de los principales empresarios de la vida pública mexicana amparado por el trabajo intelectual. Aliado del poder, un verdadero “intelectual orgánico”, si se vale jugar con el término, y quien desde su empresa Clío y la revista Letras Libres, ha hecho jugosos negocios con los gobiernos en turno. Un cacique cultural capaz de reclutar a escritores para engrosar su curriculum y vender campañas publicitarias a modo durante los últimos sexenios. Muchos escritores noveles han tenido que “picar piedra” para conseguir publicar un artículo en Letras Libres o un libro. Regalar sus escritos era el precio para ser lanzados y reconocidos por el establishment cultural del que Krauze es uno de los padrinos.

Al final resulta muy triste el papel de personajes como Fernando García Ramírez, quien es exhibido por uno de sus exsubordinados; pero lo más trágico es que su patrón y amigo lo utilice ahora para evitar el juicio de la opinion pública. A Enrique Krauze no le importa el oprobio que sufre su mano derecha: lo importante es salvar el pellejo intelectual y la fortuna y tratar de lucha por el retorno del PRI o del PAN al poder para seguir enriqueciéndose. Así las cosas con el cacique cultural.

Director del Departamento de Estudios de Administración Pública de El Colegio de la Frontera Norte. Correo electrónico: victorae@colef.mx. Twitter: @victorespinoza_

Página WEB; www.victoralejandroespinoza.com

Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor.

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