(19:15 horas).- TIJUANA BC 24 DE AGOSTO DE 2013 (AFN).- La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) ordenó este día la detención de uno de sus agentes ministeriales, al comprobar una extorsión que denunció un empresario; otro se dio a la fuga al percatarse de los hechos.
Sin embargo, la persona que los denunció está declarando desde la una de la tarde, en la oficina de Asuntos Internos de la misma institución, sin la presencia de su abogado, ya que de manera extraña, al defensor no se le permitió estar en la diligencia que todavía continuaba hasta las 19:00 horas de este sábado.
El agente detenido está identificado como Martín Rodríguez Abosta, en tanto que su cómplice responde al nombre de Juan Antonio Hernández Sahagún, informó el abogado Humberto Valdez, a Agencia Fronteriza de Noticias.
La víctima de la cual se omite su nombre, fue amenazado con ser remitido ante la autoridad federal, bajo los cargos de “pollerismo” y otros delitos federales, en caso de que no entregara 10 mil dólares, de los cuales ya había reunido siete mil.
El señalado, según su abogado, está autorizado por el gobierno de Estados Unidos para procesar visas a favor de mexicanos que son requeridos para trabajos en Estados Unidos, por lo que a petición de empleadores, los busca en el interior del país y los trae a Tijuana para proceder con la tramitología.
De manera frecuente trae grupos de 20 a 50 trabajadores para ser empleados por granjeros de Estados Unidos, pero como los trámites para las visas tienen una duración de 3 a 5 días los aloja en un hotel de la zona de La Mesa, donde paradójicamente, los agentes estatales llevan también a los arraigados.
Los agentes ministeriales al percatarse de la presencia de un grupo de individuos que presumieron eran “indocumentados”, se acercaron para interrogarlos sobre el destino que llevaban y éstos dijeron que estaban esperando papeles para emplearse en Estados Unidos.
Por esto esperaron al hombre que los representaba y le acusaron de ser “pollero”. Éste les explicó que el trabajo lo hacía de manera legal y que estaba autorizado por el gobierno de Estados Unidos, inclusive reconocido dentro de la Embajada de Estados Unidos en el país.
Sin embargo los elementos lo amedrentaron con enviarlo ante la autoridad federal acusándolo de llevar droga, además de ser “pollero” y otros delitos federales. Le exigieron diez mil dólares y éste, ya asustado ante la situación amenazante de los agentes, comentó que solamente traía mil dólares consigo.
Acordaron dejarlo “salir a trabajar tranquilamente para que juntara lo necesario y fue así como del lunes al miércoles les entregó algunas cantidades de dinero que alcanzaron la cifra de siete mil dólares; estaba reuniendo otros mil, sin embargo, ante la certeza de que no tenía delito, contactó al abogado y éste lo convenció de presentar la denuncia correspondiente.
Lo hicieron ante la Procuraduría estatal, por lo que se determinó un operativo para capturar a los agentes en cuanto recibieran la otra parte del dinero; constataron cuando exigían la parte que faltaba, por lo que procedieron a su detención; el otro escapó.
Sin embargo, el abogado se quejó molesto porque pese a que la Ley le da el derecho a la víctima de ser asistido legalmente, no se le permitió estar en la diligencia que se desarrolla en Asuntos Internos, por lo que mostró su preocupación de que no se vaya a asentar lo que manifiesta su cliente.
Dijo también que la tardanza para tomar la declaración ha sido exagerada, ya que inició desde las 17:00 horas de este sábado y todavía continuaba hasta pasadas las 19:00 horas de este día.
Lamentó que los agentes en lugar de estar investigando para proteger a la ciudadanía, estén buscando la forma de sacar dinero a personas que trabajan de manera legal.