TIJUANA BC 19 de agosto de 2013 (AFN).- El gobierno de José Guadalupe Osuna Millán por fin pudo detener al homicida de la joven Sara Benazir Chavolla Ruiz, de 15 años de edad, tras ocho años de evadir la justicia local, mismo tiempo que estuvo residiendo en Estados Unidos, según se informó.
Ricardo Salas, Subprocurador estatal informó esto la tarde de hoy e identificó al homicida como Fernando Emmanuel Valencia Pérez, alias el “Backstreet” de 29 años de edad, quien ocurridos los hechos se evadió, internándose en el vecino país.
El funcionario informó que el Juzgado Tercero de lo Penal, libró la orden de aprehensión en contra del mencionado, por lo que agentes ministeriales del Grupo de Aprehensiones y Cumplimiento de Mandatos Judiciales lo detuvieron tras ser deportado a través de esta frontera.
Según la información oficial, autoridades estadounidenses avisaron a las locales sobre la presencia de este individuo en San Diego y luego lo aprehendieron y devolvieron a México, donde fue recibido por los investigadores, quienes lo pusieron de inmediato bajo arresto.
Fernando Emmanuel fue acusado del crimen de la adolescente, ocurrido el 7 de diciembre del año 2005, cuando la menor fue “levantada” sobre la avenida Centenario, a la altura del Centro Comercial “Pueblo Amigo”, después de que concluyó una actividad escolar.
Según los datos obtenidos en ese entonces, Valencia Pérez conducía el vehículo marca Nissan Pathfinder, tipo vagoneta de color guinda y modelo 1991, del que la niña fue lanzada, atada, mientras el automóvil estaba en movimiento, cayendo al pavimento.
Luego fue golpeada de manera accidental por un taxi tipo Guayina, que transitaba por el lugar, lo cual provocó su muerte, que ocurrió horas después en las instalaciones de la Clínica 20 del Instituto Mexicano del Seguro Social, a causa de traumatismo craneoencefálico.
Una de las pruebas periciales que señalaron la participación de Valencia Pérez en el crimen, fue el hallazgo de cabello de Benazir en ese vehículo, propiedad de la madre del acusado, lo que permitió establecer su participación en los hechos; hubo otras testimoniales y pesquisas realizadas.
El asesino fue ingresado en la Penitenciaría del Estado, ubicada en La Mesa y puesto a disposición de la autoridad judicial que lo reclama.
Desde entonces la familia de Sara Benazir, particularmente su madre, no cejó en sus intentos de que las autoridades capturaran al criminal.