• No más violencia, claman y exigen “no mas balas”
TIJUANA, B.C. 4 DE SEPTIEMBRE DE 2018 (AFN).- Integrantes de la comunidad cultural de la ciudad, elevaron su voz de protesta por el clima de inseguridad que vive la ciudad, y que en días pasados tuvo entre sus víctimas al pintor Cesar Borja, quien fue asaltado y baleado en su hogar.
El artista plástico y director del colectivo Festiarte, fue víctima de un violento encuentro de dos presuntos delincuentes, uno de los cuales se introdujo a su vivienda y en el forcejeo por impedir el ingreso del agresor, recibió un tiro en el pecho.
Los protagonistas del incidente peleaban entre si originalmente sobre la calle Las Rocas, en Playas de Tijuana, y uno de ellos decidió huir y se introdujo entre las viviendas, por lo que fue perseguido por el hombre armado.
“Yo le dije, aquí no entras, hay niños, subió el revólver y me dijo: o lo sacas tu o lo saco yo. Lo sacas madre, le dije”, recordó el pintor al narrar el incidente. Inmediatamente corrió a buscar a su pareja y su hijo, quienes se habían retirado de la sala de la casa para ocultarse.
Borja recorrió las instalaciones hasta encontrarlos sanos y salvo y en proceso se dio cuenta que el agresor incluso se había subido a los techos de las viviendas y por ahí continuaba su persecución. El perseguido terminó recibiendo tres disparos.
Fue momentos después cuando se dio cuenta de que él había recibido un disparo en el lado izquierdo del pecho y el proyectil había salido por la espalda, y decidieron llamar a la Cruz Roja. La respuesta de la Policía Municipal fue inmediata y su operativo concluyó con la captura del responsable.
Su herida no tuvo mayor complicación, pero en todo ese proceso pudo interactuar con los agentes, quienes lamentaban no tener el equipo y recursos suficientes para cumplir su trabajo.
Hoy, finalmente se declara agradecido: “Me salvé gracias a Dios. Me protegió”.
El pintor lamentó que la violencia esté afectando la vida de la ciudad, de su gente y sus negocios, y se dijo convencido de que “tenemos una hermosa ciudad. No debemos dejar que se apoderen de ella. Somos más los buenos que los malos y hay que alejar a los malos y bendecir a Tijuana”.