• Superada desconfianza inicial, dice juez civil
TIJUANA, B.C. 28 DE AGOSTO DE 2018 (AFN).- No obstante la desconfianza inicial hacia la nueva figura de la oralidad, este modelo aplicado a los juicios mercantiles ha probado ser efectivo y ágil, sin embargo la falta de personal actuarial ha generado una gran carga de trabajo y retraso para diligencias como el emplazamiento a juicios, dijo hoy Nelson Alonso Kim Salas, Juez décimo primero en materia civil.
“Aquellos que estábamos formados en el sistema tradicional y escrito, al inicio vimos con reticencia y desconfianza o con poca fe la figura de la oralidad”, reconoció el juez, tras reconocer que en la medida en que los actores se familiarizan con él y se ven los resultados, se vuelven menos escépticos y más propositivos.
Los principios característicos de la nueva figura, pero especialmente la transparencia, y la presencia del juez a lo largo del proceso, han terminado por imprimir mayor confianza y seguridad a las partes involucradas.
A diferencia del sistema anterior, que solo permitía a los abogados conocer de cerca el expediente y participar en el desahogo de las diferentes diligencias, hoy las partes directamente involucradas ya son parte de dichas diligencias y estas son videograbadas, de tal forma que pueden consultarlas cuantas veces quieran, e incluso solicitar copia de tales videos.
El juez aseguró que durante el tiempo de vigencia del nuevo sistema de justicia penal no se ha generado un aumento significativo de juicios, pero se elevó la carga de trabajo para los actuarios, sobre todo en el emplazamiento de juicios mercantiles, en los que se requiere la presencia de las partes interesadas y es preciso agendarlas. Actualmente existe una lista de espera de aproximadamente un mes.