TIJUANA BC 21 DE DICIEMBRE DE 2016 (AFN). – El consumo frecuente de productos procesados como embutidos, quesos y carnes conservados con cloruro de sodio o sal, incrementa la presión arterial, origina problemas renales y altera los efectos de los medicamentos en hipertensos.
La nutrióloga del Hospital General Regional número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tijuana, Rocío Romero Valdovinos, dijo que estos productos se consumen en mayor cantidad como parte la dieta, y las personas con obesidad, hipertensión, cardiopatías y enfermos renales, deben consumir una dieta baja en sal para evitar riesgos de salud.
Indicó que la diferencia entre el sodio y la sal es que el primero es un nutrimento inorgánico en el cuerpo y contenido en algunos alimentos, mientras que la sal es un cristal unido para formar el cloruro de sodio; ambos intervienen para mantener el equilibrio de líquido en el organismo y el exceso o deficiencia de éstos provoca hinchazón, calambres e incluso la muerte.
Refirió que es importante reducir la ingesta de jamón, salchichas, queso de puerco, pastel de pollo y tocino, ya que son embutidos que se han adoptado en los hogares como sustituto de otros platillos por ser más prácticos, y dejan a un lado alimentos naturales.
Añadió que se en la comida se debe incluir proteínas, minerales, fibra, agua, no sólo carbohidratos y grasa, ya que es importante un equilibrio sin incurrir en excesos. Se puede comer todo con medida, según la constitución física y evitar el sedentarismo.