ENSENADA BC 5 DE ENERO DE 2016 (AFN).- Por haber incurrido en violencia obstétrica e institucional, lo que devino en la muerte de un bebé recién nacida, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 50/2015 al director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), José Antonio González Anaya, respecto al actuar de un grupo de médicos que laboran en la Unidad Médica Familiar número 13 y el hospital rural Próspera número 69.
La víctima de la inadecuada atención médica fue una joven indígena de 18 años, residente en la zona de San Quintín.
Fue el 21 de septiembre de 2014, cuando la mujer, con 40 semanas de gestación, de 18 años de edad, originaria de Chilapa, Guerrero, acudió a la Unidad de Medicina Familiar 13 del valle de San Quintín, por sentir dolores de parto, siendo atendida por un médico, quien reportó un embarazo de evolución normal, con un producto único vivo en posición cefálica, extendiéndole un pase para el Hospital Rural 69, a fin de que se le practicara una cesárea.
Ese mismo día por la tarde, la agraviada fue atendida en dicho nosocomio por otro médico, quien, después de realizarle un ultrasonido y tacto vaginal, estableció que el producto se encontraba “en posición podálica” y no de manera cefálica; sin embargo omitió reportar el ángulo de extensión del cuello por la posición del producto, lo que obligaba a la realización de una cesárea urgente.
A las 19:55 horas, la joven ingresó a la sala de labor, donde, por vía parto vaginal, nació un bebé, quien estuvo 25 minutos en el canal vaginal, ocasionando un cuadro de insuficiencia de oxígeno y sangre en el cerebro.
Eso propició su traslado, de urgencia, al hospital General de Ensenada, donde falleció por sufrimiento fetal agudo.
Días después de los hechos, un sitio digital de la entidad difundió la información, propiciando que la CNDH se enterase del caso y lo atrajera, al considerarlo como un asunto de especial trascendencia, que incidió en la opinión pública nacional.
La CNDH recomendó que se reparen los daños ocasionados a la mujer y a su esposo, lo que incluye una indemnización justa y el otorgamiento de la atención médica y psicológica necesaria, así como la inscripción de ambos, en el Registro Nacional de Víctimas, a efecto de que, en lo conducente, tengan acceso al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral.
En el documento, la CNDH también pidió dotar a ambas instancias de personal médico suficiente y capacitado, además de adoptar medidas necesarias para que exista supervisión permanente a los médicos residentes y pasantes del servicio social; impartir cursos de capacitación en derechos humanos con perspectiva de género, enfocados al trato humanizado hacia las mujeres, y del conocimiento, manejo y observancia de las normas oficiales mexicanas
Así mismo, se solicita colaborar con la CNDH en la presentación y seguimiento de la queja que se presente, ante el Órgano Interno de Control del IMSS, contra el personal médico responsable y en la denuncia de hechos que se presente ante la Procuraduría General de la República.