TIJUANA, BC 6 DE NOVIEMBRE DE 2011 (AFN)- Obed Silva Sánchez, director general del 20 Ayuntamiento de Tijuana, señaló que el sentido del campamento de los manifestantes que permanecieron durante más de un año a las afueras de palacio municipal puede tener como fundamento “una remuneración de votos en las siguientes contiendas electorales”.
Además de reiterar que el gobierno municipal permitirá manifestaciones de protesta porque eso es un derecho constitucional, no será así en el caso de que se planteen realizar plantones permanentes, ya que eso ha generado daños a instalaciones municipales y áreas públicas, comunes, con la bandera del rechazo al proyecto del Zócalo 11 de Julio.
En entrevista con Agencia Fronteriza de Noticias (AFN), Silva Sánchez explicó la serie de situaciones y delitos en los que han incurrido los manifestantes que se oponen a la construcción de dicha obra, y quienes permanecieron desde marzo del 2010 durante su permanencia en el inmueble gubernamental.
Sobre los señalamientos en contra del gobierno municipal, los cuales calificó "de tinte político", el funcionario municipal indicó que en la mayoría de los manifestantes se reconoce “su perfil y tendencia política”, lo que podría explicar en su momento porqué quieren seguir plantados en el edificio municipal ejerciendo presión mediante amenazas de quitar votos en próximas elecciones en caso de no evitar la construcción del zócalo.
Silva Sánchez aseguró que la posición del alcalde de Tijuana, Carlos Bustamante Anchondo, es la de no dejarse intimidar, y sobre todo tomar la decisión en beneficio de la sociedad tijuanense, ya que "cuando le pidieron que tomara una posición en relación al proyecto, simplemente lo hizo, y fue a favor de éste proyecto”.
Asimismo, advirtió que desde hace varios meses los manifestantes tomaron posesión del predio ubicado afuera del palacio, conocida como El Parque Benito Juárez, que comprende una gran manzana donde se ubican instalaciones estatales y municipales, estacionamiento, área jardinada, una biblioteca pública y monumentos públicos.
Las fricciones
En este sentido, Silva Sánchez, narró cómo tras la instalación de carpas en el mencionado territorio, el actual gobierno municipal tuvo que "negociar" para poder realizar la toma de protesta del edil tijuanense en diciembre del 2010 con el objetivo de no crear conflictos durante el evento.
No obstante, el día del evento hubo una concurrencia aproximada de 4 mil personas, situación que provocó, según denunciaron, que algunas de su pertenencias fueras dañadas; esto posteriormente fue reclamado ante las autoridades a pesar de que previamente se les había solicitado mover sus pertenencias.
Después de esto, recordó Silva Sánchez, vinieron una serie de manifestaciones por parte de quienes se dicen defensores del Parque Benito Juárez; pero con los meses, lo que comenzó con un grupo de opositores al proyecto se convirtió en dos, y después hubo rencillas internas y todos "pedían ser reconocidos como único grupo”.
En una de las manifestaciones, ingresaron al edificio gubernamental hasta la oficina del edil tijuanense, con palos en mano y golpeando el inmueble, exigiendo que se evitara el inicio de la obra e insultado al personal, refirió.
Para demsotrarlo, agregó el funcionario, se tomaron registros fotográficos que prueban los daños ocasionados en todas las ocasiones.