ENSENADA BC 6 DE SEPTIEMBRE DE 2015 (AFN).- La enuresis infantil o “incontinencia urinaria” es un problema común entre los niños después de los cinco años, consiste en la forma involuntaria o intencionada de mojar la ropa o la cama, con una frecuencia de 2 veces por semana, durante un tiempo indeterminado que normalmente supera tres meses.
La coordinadora de la oficina de competitividad y capacitación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), María Esther Rodríguez Valencia, explicó que la mayoría de los niños consigue el control diurno entre los dos y tres años, mientras que aproximadamente 15 por ciento de los mayores de 3 años se orinan en la cama; esta afección es más común entre los varones.
Las causas que lo detonan son variadas, e incluyen temor, inseguridad, cambios repentinos de vida -como muertes o nacimientos- cambios de escuela o situación de estrés.
También forman parte de este cuadro clínico los conflictos psicológicos y afectivos del niño por la necesidad de llamar la atención; la sobreprotección y desapego, son condicionantes frecuentes. Es importante destacar que no se trata de pereza en el menor, por tanto es importante poner atención en el problema y acudir con especialistas para determinar las causas.
Recalcó que los niños no se orinan en la cama a propósito, existen un sin número de causas que están relacionadas con el desorden del dormir; un desarrollo más lento que lo normal del control de vejiga o un resultado de emociones y tensiones que requieren especial atención.
Puntualizó que la incontinencia urinaria desaparece de forma espontánea antes de los 6 años de edad, el mejor tratamiento es que el niño tenga rutinas como ir al baño antes de irse a la cama, llevar la cuenta de las noches que se orinó, evitar los líquidos dos o tres horas antes de acostarse y proveerlos de una luz nocturna que no lastime la vista.
Es importante, dijo para finalizar, tranquilizar al niño asegurándole que la incontinencia es común y se puede aliviar, recompensarlo cuando por las noches permanece seco, ya que castigarlo no es lo adecuado, por el contrario, podría afectarle más.