TIJUANA BC 10 DE AGOSTO DE 2015 (AFN).- José Román Leyva Mortera, Notario Público Número Cinco, manifestó que solamente entre el 10% y el 15% de la población en la entidad se preocupa por heredar formalmente, en vida, sus bienes; ya que no hay "cultura del testamento" en el país.
Señaló que al respecto se requiere dar mayor incentivo al tema a través de promociones a la gente para que pueda hacer su testamento; y puso de ejemplo el caso de los fideicomisos testamentarios que tenga facultades el fideicomitente, o sea el que crea el fideicomiso, y que no necesariamente los fiduciarios tengan que ser bancos o financieras.
Durante la sesión semanal del Grupo 21, con quienes estuvo como expositor del tema, Leyva Mortera consideró que no tiene que ser únicamente un banco o una financiera el fiduciario, sino que sea cualquier persona que el fideicomitente desee; siendo una persona de confianza a la que le pueda designar a sus beneficiaros, lo cual traería grandes beneficios a la población porque los juzgados aminorarían el trabajo, por razón de los juicios sucesorios; además de que desde el punto de vista económico y practico sería mejor.
Leyva Mortera dijo que sería indispensable que el Congreso Federal modifique la ley, a efecto que los fiduciarios puedan ser personas físicas o morales que escoja el fideicomitente, ya que este elegirá a una persona de su confianza que no le cobraría por administrarlo; y con la sola presentación de una carta de difusión, automáticamente el beneficiario entra como nuevo favorecido, con lo que se ahorrarían juicios tan largos y caros, lo que a veces resulta peor para los herederos.
Eliminan testamento hológrafo
Consideró que la eliminación del testamento hológrafo fue positivo, ya que este era difícil en cuanto a su procedimiento, ya que al momento que moría el autor de la sucesión, cuando iba al juzgado a hacer su trámite se encontraba con que tenían que declarar la validez del testamento, y eso implicaba mayor gasto y tiempo, por lo que era muy largo el trámite.
Señaló que lo ideal es el testamento público abierto, el cual se realiza ante un notario, porque esto brinda mayor seguridad jurídica a la persona que lo realiza, a comparación con el hológrafo que podía ser anulado fácilmente, puntualizó.