Tijuana, BC 27 de mayo de 2015 (AFN).- A fin de detectar a tiempo problemas de adicción entre jóvenes estudiantes, que deriven en otros problemas de carácter antisocial y delictivo, la Secretaría de Seguridad Pública, continúa aplicando el programa “Operativo Mochila”, en planteles educativos de la localidad, informaron en boletín de prensa.
El “Operativo Mochila” es implementado con apoyo de la Unidad Canina (K9), que realiza la Secretaría de Seguridad Municipal (SSPM) por solicitud de la dirección de escuelas secundarias o preparatorias, mismo que beneficia a los alumnos porque revela a tiempo problemas que desconocen los propios padres.
El propósito del programa Mochila, es detectar oportunamente a estudiantes de nivel básico en riesgo, e informar a sus padres para que estén enterados y tengan opción de canalizarlos a algún programa antes de que se involucren en una situación más grave.
Lo ideal – de acuerdo a autoridades de la SSPM- sería que ninguna escuela solicitara el Operativo Mochila, porque esto significaría que los jóvenes no corren el riesgo de verse envueltos en asuntos de drogas o de otra índole delictiva.
Oficiales de la Dirección de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, lo llevan a cabo, después de que los directivos del plantel exponen al Sistema Educativo en forma oficial, la problemática que existe en determinada escuela; y que harán la solicitud a la SSPM.
Una vez autorizado, se programa la visita sorpresiva, de acuerdo con la dirección del plantel. El personal docente señala los salones de prioridad, mismos que son revisados con apoyo de la Unidad Canina (K9).Los oficiales piden a los alumnos que vacíen sus mochilas y les preguntan si llevan alguna substancia prohibida, o si estuvieron expuestos a ellas recientemente, en sus hogares o en la colonia donde viven.
Si los binomios caninos detectan a algún alumno en riesgo o con substancias prohibidas, de acuerdo con el protocolo del Operativo Mochila lo informan de inmediato a la dirección, la cual convoca a los padres para enterarlos.
En caso de que proceda, el asunto se turna al juez municipal para que decida lo conducente. Por lo general el alumno puede recibir apoyo en un Centro de Integración Juvenil o ser canalizado a programas como Policía Juvenil o Jóvenes Cambiando sus Vidas, que ofrece la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.
Estos programas brindan la oportunidad de dialogar con los adolescentes quienes refieren problemas familiares, que les llevan la mayoría de las veces a reflejar conductas antisociales y provocarse daño físico, lo cual es informado al director quien cita a los padres para enterarlos del problema e invitarlos a corregir la situación, además de dirigir a los estudiantes a un programa de terapia o de ayuda que ofrezca la escuela o el DIF.
Otras ocasiones, el Operativo Mochila descubre a jovencitos involucrados en grafiti, lo cual también se hace del conocimiento de los padres o tutores, para la reparación del daño que hayan causado a la escuela o a un inmueble particular.