*.- El consejo patronal negó haber suscrito los 13 puntos debido a que no participó en la mesa de negociación
Ensenada BC 15 de mayo de 2015 (El Vigía).- El Consejo Agrícola de Baja California negó haber suscrito los trece puntos del acuerdo establecido entre autoridades federales y estatales con jornaleros de San Quintín y reiteró que no aplicará un incremento salarial mayor del 15 por ciento, aumento que ofrecieron desde el pasado mes de marzo.
Asimismo ayer el gobernador Francisco Vega de Lamadrid y el secretario de Fomento Agropecuario, Manuel Valladolid Seamanduras, se deslindaron del ofrecimiento hecho por el gobierno federal de cubrir el diferencial del pago que hicieran las empresas y los 200 pesos del salario mínimo exigido por los dirigentes de la Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social.
"¿Cuántos trabajadores recibirían ese subsidio y por qué se apoyaría únicamente a los jornaleros y no al resto de los trabajadores de Baja California o del país para obtener un salario mínimo ideal?”, se le preguntó al gobernador.
"Es una respuesta que también quisiera conocer”, dijo Vega de Lamadrid.
Sobre los detalles del llamado "Punto 13” que obligaría al gobierno federal a cubrir los salarios que no llegaran a los 200 pesos mínimos, también el titular de la Sefoa dijo ignorar cómo operará.
"Esa fue una oferta que hizo la Federación y de la que desconocemos cuál será el mecanismo de funcionamiento”, enfatizó el titular de la Sefoa.
Se deslindan
El vocero del Consejo Agrícola de Baja California, Marco Estudillo Bernal, aclaró que esa agrupación no suscribió los trece puntos acordados el pasado miércoles por representantes de la mencionada alianza y funcionarios de los gobiernos estatal y federal.
Se generó una confusión al respecto, dijo, ya que formalmente el Consejo Agrícola no ha participado en esas mesas de negociación.
Se tuvo -dijo- a un representante del consejo en las reuniones únicamente para conocer lo que ahí se trataba, pero sin facultades para acordar o negociar.
En torno al Punto Trece de dicho acuerdo, que se refiere al incremento salarial, Estudillo Bernal, puntualizó que desde el 27 de marzo se hizo la oferta de un 13 por ciento y no habrá variación en esa postura ni en el porcentaje.
Aseguró que la mayoría de los jornaleros de la región, considerando los ingresos por destajo ganan más de los 200 pesos diarios y afirmó que el promedio mínimo de ingreso es de 271 pesos, aunque hay trabajadores agrícolas que pueden ganar mucho más por día.
Agregó que la mayoría de los puntos suscritos en el anunciado acuerdo lo consideraron innecesario firmarlo, ya que son temas que están contemplados en la legislación laboral.
"Si hay empresas que no están cumpliendo con la ley que se les sancione, pero resulta innecesario hacer un acuerdo para hacer lo que es ya una obligación legal y laboral”, concluyó Estudillo Bernal.
Rechaza Coparmex subsidios a salarios
El gobierno federal no tiene por qué subsidiar salarios a compañías agrícolas, ni tampoco a jornaleros del campo porque tendría que hacerlo con todas las empresas y trabajadores del país, afirmaron por separado Armando León Ptacnick, presidente de Coparmex Baja California y Adrián Olea Mendívil, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de la entidad.
León Ptacnick aseguró que de aplicar esa medida en San Quintín se tendría que hacer en otras partes del campo bajacaliforniano y aseguró que subsidiar es fomentar la falta de competitividad y de productividad.
Pero existe otro elemento preocupante, dijo el dirigente empresarial, es el hecho de que prácticamente se estaría premiando a quienes mediante actos vandálicos y alterando el orden exigen un mejoramiento laboral.
Hay autoridades laborales que deberían resolver esos conflictos y si no funcionan deben ser cambiadas, pero no ofrecer que se ayudará a completar un pago que corresponde únicamente a la empresa, enfatizó León Ptacnick.
Por su parte Olea Mendívil rechazó que subsidiar favorezca la economía, ya que lo que se fomenta es la improductividad.
Los subsidios, dijo, en México generan más daños que beneficios y lo que inmediatamente llama la atención es el porqué se tendría que subsidiar o cubrir el diferencial que hubiera en esos 200 pesos en San Quintín y no hacerlo con otros trabajadores del municipio o del resto de México.