Por: Carlos Israel Zúñiga Espinosa
Tijuana BC 10 de mayo de 2015 (AFN).- Lagrimas, risas, cantos, emoción, desesperación y gran variedad de sentimientos son los que se vivieron el día de hoy en el Parque de la Amistad (Binacional) de Playas de Tijuana, con el reencuentro de madres e hijos deportados que sólo pudieron verse a través de una malla de metal por minutos que parecían eternos.
Acompañados del mariachi, las decenas de familias reunidas de ambos lados de la frontera no dejaban de cantar “Cielito lindo”, “Si nos dejan”, “Madre querida” y las tradicionales “Mañanitas”, para de esta forma festejar el Día Internacional de las Madres, con aquellas que están separadas por malllas, muros y otros obstáculos que Estados Unidos ha puesto para que no crucen personas indocumentadas.
Un muro de metal de casi 8 metros de altura que divide a México del país del norte, fue el impedimento para que tanto mujeres como hombres deportados pudieran dar un abrazo a sus madres que se encontraban de lado estadounidense.
Con lágrimas en los ojos muchos de ellos sonreían, guardaban segundos de silencio y después felicitaban a la mujer que les dio la vida y que por “azares del destino” y falta de documentación fueron separados por autoridades migratorias.
Desde Villa Hidalgo, Nayarit, doña Felipa de 80 años de edad viajó a Tijuana con un sólo fin, el ver después de 18 años de separación, a su hijo Rafael Gutiérrez quien por su situación migratoria no ha podido salir de Estados Unidos.
Al ver a su madre, Rafael solamente expresó con voz quebrantada “quisiera abrazarla, pero con esto me conformo” y aseguró que ha estado trabajando “duro” para que a su madre no le falte nada.
Por su parte, Yolanda Varona Palacios, directora y fundadora de Dreamers Moms, señaló que las personas presentes de ambos lados de la frontera se "vuelven locas" con este evento, pues a pesar de que sus mentes (de los deportados) se encuentran en México sus corazones quedaron en Estados Unidos.
Señaló que desde temprana hora de este 10 de mayo, sus hijos la llamaron vía telefónica y la felicitaron por lo que se llenó de alegría, sin embargo también de dolor pues por cuarto año consecutivo no podía estar con ellos.
También con lágrimas en los ojos Yolanda Varona aseguró tener fe en Dios, y que el muro que actualmente divide a dos naciones diferentes algún día caería y se permitiría el reencuentro de tantas familias separadas.
“Este bordo algún día va a caer, en el nombre de Dios va a caer”, afirmó confiada la fundadora de Dreamers Moms.