Mexicali BC 30 de diciembre de 2014 (AFN).- Estudiantes de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) Campus Ensenada, llevarán a cabo un estudio relativo en las flotas de México y Venezuela, con la finalidad de evitar que especies marinas resulten afectadas durante la temporada de pesca de atún.
Juan Guillermo Vaca Rodríguez, director de dicha Facultad, aseguró que animales como el pez espada, marlín, dorado, así como diversos tipos de tiburones y tortugas son las especies capturadas en las redes de las flotas atuneras; y con dicha investigación pretenden generar las estrategias necesarias que permitan que gobiernos y empresarios pesqueros reduzcan su captura haciendo más sustentables estas pesquerías.
Vaca Rodríguez señaló que hace 20 años surgió esta investigación, pero “siempre para cada pregunta que uno resuelve se abren dos o tres adicionales, es por eso que han continuado los proyectos”.
Explicó que el primer estudio realizado fue sobre la mortalidad de los delfines, pero que debido a las estrategias aplicadas para evitarlo se empezaron a hacer capturas de diversas especies como peces espada, marlín y vela, y diversos tipos de tiburón, lo que indujo a darle otro enfoque a la investigación.
En este estudio se monitorean a través de satélites, y las variables oceanográficas provocadas por las capturas no deseadas; ya que “necesitamos saber si están relacionadas con los fenómenos de El Niño y La Niña, la temperatura superficial y nivel del mar, la cantidad de clorofila, así como con las corrientes marinas, entre otros”, dijo.
El director de la Facultad de Ciencias Marinas señaló que si la pesquería llega a tener una captura incidental muy elevada podría llegarse a dar el caso de que se embargara la pesquería, que ya no se pudiera exportar el producto o que se realizara la pesca de atunes más pequeños, lo que disminuiría el rendimiento en el sector.
“El atún es una especie que se encuentra en todas las mesas ya que este es un producto que puede perdurar muchos años si se enlata y que puede ser transportado para su consumo a regiones austeras y remotas”, expresó Vaca Rodríguez.
Destacó que, por otra parte, si se llega a continuar con la captura de los pelágicos mayores de una manera discriminada, sin tener ninguna regulación, se puede también disminuir la biodiversidad del medio ambiente, lo que a su vez perjudicaría a las pesquerías legales y a todos los que viven cercanos a las costas.
“Hemos encontrado estrategias de temporadas y zonas en las que se podrían reducir la captura de ciertos tiburones que están en peligro de extinción, beneficiando a la biodiversidad”, explicó el investigador.
Añadió que varios de los artículos publicados a través de distintas investigaciones se han incluido en las normas oficiales mexicanas o han sido utilizados en las discusiones para hacer vedas o establecer límites de cuántos organismos pueden capturar o estrategias para reducir su mortalidad.
Vaca Rodríguez destacó que también han sido citados por la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación Mundial de la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés), lo que da a esta Facultad un fuerte respaldo institucional.