*.- En México afecta a alrededor de 600 personas, de las cuales la mitad son atendidas en el IMSS
Mexicali BC 3 de noviembre de 2014 (AFN).- La miastenia gravis, es una rara enfermedad neuromuscular de difícil diagnóstico, que en México afecta aproximadamente a 600 personas, de las cuales la mitad son atendidas por especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), informó el doctor Sergio Lagarde, médico internista del Hospital General de Especialidades número 30, de esta ciudad.
Este trastorno neuromuscular presenta entre sus síntomas más relevantes debilidad, fatiga rápida -sobre todo en los músculos oculares externos, craneales, faciales y respiratorios- lo que se manifiesta con la caída de los parpados, visión doble, dificultad para masticar, deglutir y respirar.
Estas afecciones se confunden con otras enfermedades y ocasionan que los pacientes pasen de dos a tres meses para tener un diagnóstico adecuado y ser remitidos a un segundo nivel de atención médica. Es un mal poco conocido, autoinmune (agresión del sistema inmunológico contra estructuras propias) y crónico.
En el mundo, entre 9 y 14 individuos por cada 100 mil habitantes tienen esta enfermedad. Con mayor frecuencia se presenta en mujeres en relación de 2/1. Hay naciones donde la prevalencia es mayor, como en Argentina, con diez mil casos registrados o España, en tanto que en nuestro país, se dan de uno a dos casos por año.
En este sentido, subrayó que la escasa difusión al respecto que se da a la miastenia gravis, genera que muchas personas ignoren las causas o síntomas de su desarrollo y por ende, el diagnóstico y tratamiento son tardíos. Es una enfermedad difícil de detectar, ya que muchas veces se confunde con estrés, anemia o trastornos emocionales. Incluso, hay quienes viven años con ella sin tener un diagnóstico puntual.
El doctor Lagarde destacó que el IMSS a nivel nacional atiende 300 casos con este cuadro clínico, de los que 70 por ciento se encuentra en etapas avanzadas. El primer paso es diagnosticarla a través de pruebas farmacológicas y confirmarlo con una electromiografía (estudio que evalúa la salud de los nervios que controlan los músculos).
Posteriormente, se brinda tratamiento médico adecuado y de por vida, que consiste en suministrar medicamentos anticolinesterásicos o inmunosupresores; sustancias que ayudan a mejorar la neurotransmisión nerviosa y reducir la debilidad física, siempre bajo supervisión y control de dosis, a fin de evitar efectos colaterales.
Si la situación se agrava, el paciente puede presentar una crisis miasténica respiratoria, que pone en riesgo su vida, para lo que el IMSS cuenta con dos métodos avanzados: plasmaféresis, que consiste en un recambio sanguíneo cada tercer día, y el de inmunoglobina, dosis intravenosa que disminuye el problema.
El procedimiento médico puede llegar a tener un valor de 200 mil pesos por persona. No obstante, a los derechohabientes se les aplica sin costo alguno, siempre que sea necesario, concluyó el especialista.