*.- Afirma Alejandro Hernández Mateos, especialista en servicios funerarios
*.- “En los próximos 2 años más ciudadanos preferirán ser incinerados al morir”, anticipa
Por: Lino Chaverría Rivera
Tijuana BC 2 de noviembre de 2014 (AFN).- Debido a los altos costos que conlleva “morirse en estos días”, cada vez más ciudadanos prefieren, ser incinerados que sepultados en un panteón, lo mismo cuando se encuentran en la situación de decidir qué hacer con algún familiar que falleció inesperadamente y no se cuenta con recursos o un ahorro para pagar en su totalidad un servicio de inhumación.
En el marco del “Día de Muertos”, Agencia Fronteriza de Noticias (AFN) se dio a la tarea de investigar sobre cuánto cuesta un servicio funerario promedio actualmente y qué significa, tanto en términos culturales como económicos.
En entrevista con el especialista en este tipo de servicios, Alejandro Hernández Mateos, quien dirige la plaza Tijuana de una reconocida funeraria de la ciudad, éste informó que actualmente el servicio de “cremación” tiene un costo mucho menor al de la “inhumación”, por cerca de 20 mil pesos, y que a diferencia de éste cuenta con título de propiedad en cuanto a nichos en mausoleo, mientras que el segundo maneja esquemas de alquiler del terreno con posibilidades de compra.
Hernández Mateos hizo saber que actualmente un servicio de inhumación en promedio puede llegar a costar desde 70 mil pesos para arriba y que mucho depende el aspecto de compra o renta del terreno, o si es a perpetuidad o tiene vigencia. También el costo del ataúd, los servicios de capilla, traslado, carroza, etcétera.
Reveló que ha aumentado el porcentaje de servicios de cremación de manera exponencial en los últimos meses, pues de los 120 servicios que realiza mensualmente la empresa de su representación, cerca del 30% van enfocados a incinerar y hacer ceremonias breves en capilla.
“Nosotros hemos visto que la tendencia del mercado es que la gente está pasando de solicitar un servicio de inhumar por uno de cremar, sobre todo por el costo y porque hay un ahorro en otros aspectos”, comentó.
En ese sentido, hizo saber que para dentro de 2 años, la estadística y los estudios de mercado que hicieron, les habla de que podría haber un incremento hasta del 30%, lo cual significa que el mismo número de ciudadanos preferirán enterrar que cremar, en un 50-50.
A la fecha, el servicio de cremación tiene un costo de 50 mil pesos, y éste incluye título de propiedad de un nicho en mausoleo, junto con servicio de funeraria (de capilla principalmente), y los requisitos legales para llevarse a cabo son básicamente los mismos que para un entierro en cementerio: un documento que avale la defunción, como la fe de un médico legista o un certificado expedido por un hospital.
De igual manera, dependerá de las circunstancias en que el deceso se haya dado o de la decisión que tomen los familiares, y lo que tarden en reunir la documentación.
En cuanto al aspecto sicológico y cultural que esta idea de cremar ha levantado entre los ciudadanos, el especialista mortuorio declaró que de entrada hubo quienes por atavismos religiosos, principalmente católicos, se declararon en contra de este tipo de prácticas, no obstante con el tiempo y por el ahorro sustancial que significa, así como la practicidad y cercanía que se puede tener con las cenizas de la persona fallecida, se convencen cada vez más de que es la mejor forma de hacerlo.
“Sin importar credos, vemos que las personas se van hacia lo práctico, pero también a mantener el lazo que los une con su ser querido” refirió, ya que explicó que el tener también la urna en un nicho tipo vitrina, poder quitar la tapa o adornarla a su gusto, genera cercanía y permite rendir verdaderamente un tributo a sus muertos.