*.- Cómo montan un altar de muertos
*.- El toque mexicano para rendir tributo a la muerte
Tijuana BC 2 de noviembre de 2014 (AFN).- Conforme a la tradición, durante la fiesta de "Día de Muertos", las almas de los difuntos salen del lugar donde se fueron al morirse y regresan a visitar a sus descendientes y seres queridos aún vivos sobre la tierra.
Los vivos arman un altar en el cual ofrecen a sus muertos cosas que éstos pudieran disfrutar, como la comida, bebida y hasta cigarros y juguetes.
El “Día de Muertos” se ha convertido en la tradición más bella de la cultura mexicana, pues reúne a centenares de familias para recordar a sus difuntos.
Cómo crear un altar
Los altares, generalmente son de siete niveles, los siete que debe atravesar el alma para llegar a la paz espiritual. De acuerdo a la práctica otomí, cada uno de los siete escalones representa a cada uno de los siete pecados capitales. Sin embargo, existen también altares de dos niveles, que representan al cielo y la tierra, y de tres niveles, cielo, tierra e inframundo.
Las calaveritas de azúcar representan a los difuntos de la familia, el papel picado de colores simboliza la unión entre la vida y la muerte, sin faltar el banquete para celebrar que las ánimas llegan. Deben colocarse los alimentos favoritos del difunto, así como cigarros, alcohol o dulces, según sea el caso.
La sal es la purificación para no corromper el alma, la cruz de cal en el piso que representa los cuatro puntos cardinales, y un camino de flores que va de la puerta al altar y que guía el camino de las almas a la ofrenda.
Las velas se encargan de guiar a las almas hacia el altar, es importante colocar objetos personales de difunto, y la comida típica como arroz, mole, calabazas y fruta de temporada.
En el altar no debe faltar el vaso de agua para mitigar la sed de las almas y fortalecer su regreso, el pan de muerto es una señal de generosidad, y el perro negro que ayudará a cruzar a las almas hasta su destino final.
Las flores blancas que representan al cielo, amarillas que guían a los espíritus y representan la tierra, y moradas que representan el luto.
El toque mexicano
En México también celebramos el "Halloween", pero la verdadera tradición es el Día de Muertos, con la característica "Catrina", personaje que nos heredó el ilustrador José Guadalupe Posada.
La fiesta de muertos, de origen prehispánico, es un ejemplo de que para la familia mexicana "la calaca", "la flaca", "la parca" o "la huesuda", son parte de las bromas de la cultura de la muerte, y te presentamos algunas de las razones por las que rendimos tributo a los muertos:
La fiesta. Sin importar si es con disfraz o sin este, los mexicanos se reúnen para celebrar la tradición acompañados de música, comida y bebida.
La calavera. El símbolo de Posadas es uno de los temas más recurrentes para la celebración.
La calaverita. A la tradición de unen cientos de niños para pedir de puerta en puerta la llamada “calaverita”, algunos consiguen dinero o dulces.
La otra "calaverita" célebre es la literaria, donde, acompañado de rimas y chistes, se recuerda o reta a "La Calaca".
Comida. Desde el mes de octubre algunos mexicanos colocan una ofrenda en homenaje a sus muertos en donde colocan los alimentos y bebidas que más gustaban a sus familiares que ya están con "la huesuda"; dicho altar es decorado con la colorida flor de cempasúchil.
El pan de muerto. Uno de los emblemas de esta época es el pan de muerto, ya sea con azúcar, de chocolate o de ajonjolí, el pan lo acompañan con chocolate, café o atole.
"Visitar" a los muertos. La tradición incluye ir a ‘visitar’ a los familiares que se encuentran en los panteones, para limpiar y adornar la zona donde se encuentra; en una región maya se exhuman y limpian los huesos de los difuntos.
La Santa Muerte. En las fiestas algunos rinden homenaje a la Santa Muerte, esqueleto ataviado con túnica a quien veneran algunos sectores.
(Con información de la SillaRota)