ROSARITO BC 3 DE SEPTIEMBRE DE 2026 (AFN).- Bajo el argumento de que ayudan a ciudadanos a rehabilitar a familiares y rescatarlos de las garras de las drogas, una organización que se denomina como "patrulla espiritual" actúa con total impunidad y todo hace indicar que, con la complacencia de las autoridades, ya que tan solo en el caso de Tijuana, en fechas recientes, el gobierno municipal del ahora alcalde con licencia, Ismael Burgueño Ruiz, le hizo entrega de un apoyo de 7 millones 200 mil pesos, para financiar tratamientos en establecimientos relacionados con esta agrupación.
Pero a raíz de sus actuaciones cada vez más mediáticas se han puesto en el "ojo del huracán" ya que han trascendido señalamientos sobre maltratos y secuestros de individuos que no dan su aprobación para ser ingresados de manera violenta a esos centros de rehabilitación y hace apenas unos días, por una golpiza que dieron a unos hombres en Rosarito, que han abierto cuentas de Facebook en las que se manejan como comunicadores.
Todo inició, según se dice, a raíz de que Roberto Ramírez Gómez, quien se presentó como responsable de una página de Facebook que se denomina "Tijuana Decide" grababa a una mujer que se identifica como "madrina Sandra" quien es encargada de uno de esos centros conocido como Jireh femenil en Rosarito, la cual para evitarlo, reclamó supuesto acoso, intimidación e invasión de su privacidad y también argumentó que el señalado había grabado a una de sus hijas.
A las voces de esta mujer acudieron varios de los individuos que participan en este proyecto y trataron de agredir a Ramírez, quien alcanzó a retirarse en su automóvil pero lo persiguieron, lo que provocó un accidente de tránsito y la intervención de elementos policiacos que escucharon las quejas de la "madrina" sin embargo, protegieron al ya señalado ya que vieron que era su vehículo el que estaba dañado.
Para evitar mayores agresiones lo llevaron a las instalaciones policiacas y ahí lo resguardaron, pero llegaron docenas de individuos en apoyo de "madrina Sandra" en una actitud agresiva y exigiendo a los elementos policiacos que les hicieran entrega del mencionado, ya que pretendían recuperar lo que habría grabado.
También llegaron otras personas de la amistad de Ramírez Gómez que de igual manera hacen publicaciones en cuentas de Facebook para respaldarlo, sin embargo, uno de estos, Sergio Alberto Madero fue golpeado por los individuos, ya que otro de los que se presentaron en el lugar prefirió evadirse, para evitar ser agredido por los rijosos, algunos de estos encapuchados que, pertenecen a centros de rehabilitación.
Sobre estos hechos también identificaron a un nombre llamado Alexis Molina Lugo, quien al parecer es responsable de uno de los establecimientos vinculados con la "patrulla espiritual".
Madero presentó una denuncia penal ante la Fiscalía Regional de Playas de Rosarito y responsabilizó a Molina Lugo y a la "madrina Sandra" por este ataque o por cualquier daño posterior.
Jesús Ignacio Osuna, conocido como El Chiquilín, cabeza visible de la patrulla espiritual, que se ha convertido en un personaje mediático por su activismo dentro de las redes sociales se deslindó de ese ataque y aseguró que, quienes atacaron a los mencionados, no son integrantes de su agrupación.
La patrulla espiritual surgió alrededor de estos centros de rehabilitación Jireh, de corte religioso, que encabeza Osuna y se popularizó en redes sociales por circular por las calles de Tijuana para recoger a personas indigentes o con problemas de consumo de droga.
Dichas intervenciones han sido grabadas y difundidas en Internet por ellos mismos, llamando "tazos dorados" a quienes se llevan a los centros de rehabilitación, sin embargo, sus procedimientos han sido cuestionados por el uso de la fuerza, los traslados no voluntarios y la exhibición que hacen de estas personas.
Una de las más fuertes controversias se registró en mayo de este año cuando integrantes de esta agrupación difundieron el traslado forzoso de una mujer trans conocida como Karime, a uno de sus establecimientos, lo que provocó que organizaciones defensoras de la diversidad sexual denunciaran el caso y exigieran su liberación, advirtiendo de una privación ilegal y prácticas de estos grupos, destinados a modificar, según dijeron, la identidad o expresión de género a través de terapias de conversión.
La patrulla espiritual negó estas acusaciones y afirmó que su intervención tenía el propósito de atender un problema de adicciones.
Pero después se sumó a esto la muerte de Richard Damián, un hombre de 28 años quien falleció el 21 de este mes dentro de un centro Jireh en la colonia Ejido Matamoros en Tijuana, después de tres días de haber sido internado.
El Servicio Médico Forense (SEMEFO) determinó que este hombre murió por asfixia mecánica por sofocación y que presentaba múltiples lesiones. Hay dos hombres detenidos por este caso.
También se registró una polémica dentro de la comunidad, a raíz de que trascendió que el gobierno municipal del alcalde Ismael Burgueño Ruiz le destinó ese apoyo de más de 7 millones de pesos de un recurso del fideicomiso Fondos Tijuana, que forma parte -según dijeron- del programa Salud Para Todos, Rescate y Vida Nueva, mediante el cual se habrían aprobado 300 becas para personas en situación de calle o con problemas de adicción.
El alcalde se justificó diciendo que con estos recursos cambiarían la vida de 300 personas y de sus familias y advirtió que los centros favorecidos tendrían que transparentar la aplicación del dinero.