TIJUANA BC 4 MAYO 2025.- Viajar es una experiencia que despierta asombro en todas las edades. Perderse en calles desconocidas, descubrir sabores nuevos, y conocer gente es sentir un inmenso placer que comienza mucho tiempo antes de salir de nuestra casa. Justamente, es en el momento del contrato, cuando el sector viajes se apoya en un engranaje complejo que no puede dejar de funcionar con precisión.
Hablamos exactamente de un conjunto de leyes, normas y requisitos que regulan cómo las empresas de viajes pueden cobrar, manejar, almacenar y transferir dinero de sus clientes, incluyendo los siguientes aspectos:
Regulaciones sobre medios de pago nacionales e internacionales.
Seguridad y protección al consumidor
Normas específicas y reglas para operaciones internacionales.
Gestión de impuestos.
El procesamiento de los pagos es más complejo que el del retail tradicional donde el cliente paga y recibe el producto al instante. En el sector turístico la compra se consume semanas o meses después.
• OTAs: agencias de viajes on line.
• GDS: plataforma que conecta en tiempo real para mostrar disponibilidad, tarifas y permitir reservas inmediatas.
• Aerolíneas.
• Hoteles.
• Consolidadores: mayoristas que compran grandes volúmenes de servicios y los venden a las agencias de viajes.
• Gateways: ciudades o aeropuertos principales que funcionan como puerta de entrada a un país y desde donde los viajeros conectan con otros destinos.
• Proveedores locales.
Detrás de cada reserva confirmada existe un marco legal regulando la manera en que se procesan los pagos y se protege a los usuarios. Se trata de un ecosistema donde convergen reguladores, proveedores tecnológicos, emisores, adquirentes y plataformas globales que trabajan eficientemente.
El turismo es global. Por ejemplo, una OTA de México puede vender un hotel en Madrid a un viajero de Perú, usando un procesador en Estados Unidos; lo que indica cumplir con varios marcos regulatorios simultáneamente, hacer cambios de divisas, gestionar impuestos locales y realizar retenciones.
El sector viajes es uno de los más atacados por fraude. Por ello, las tarjetas aplican reglas estrictas y los protocolos de seguridad deben cumplir con estándares reforzados.
Para cancelar o postergar un viaje se requieren procesos legales y operativos específicos que involucran:
• Tarifas no reembolsables.
• Penalidades.
• Cambios de fecha.
• Reemisiones de boletos.
• Reembolsos parciales según el proveedor.
Aunque muchas empresas de viajes no son instituciones financieras, deben cumplir con obligaciones derivadas de operar pagos. El marco legal establece cómo las empresas pueden recibir dinero de los clientes de forma segura cumpliendo con todas las normativas vigentes.
El sector viajes tiene obligaciones adicionales. Estas son:
Protección al pasajero bajo la Ley de Aviación Civil y la Profeco.
Obligación de emitir comprobantes fiscales digitales (CFDI) con información específica del servicio turístico.
Cumplimiento con IATA para agencias acreditadas, incluyendo manejo de fondos, BSP y liquidaciones.
Gestión de pagos transfronterizos.
El sector viajes tiene una carga fiscal compleja:
El procesamiento de pagos en viajes maneja datos sensibles como los de las tarjetas, el pasaporte y preferencias de viaje. Por ello, las empresas deben cumplir con la Ley Federal de protección de datos personales en posesión de los particulares.
En un sector tan dinámico y global como el turismo, comprender el marco legal que regula el procesamiento de pagos es una obligación y una ventaja competitiva. En México, los pagos en turismo están regulados por autoridades financieras, fiscales, de protección al consumidor y del propio sector turístico. Cumplir con las normativas y operar con transparencia permite sostener negocios eficientes y duraderos. No olvidemos que un ecosistema de pagos bien regulado ordena la industria e impulsa su crecimiento.