CIUDAD DE MÉXICO 19 DE MAYO DE 2026 (AGENCIA MÉXICO).- Verónica Castro volvió a hablar sobre la complicada relación que atraviesa actualmente con su hijo, Cristian Castro, luego de la polémica que surgió cuando la actriz expresó públicamente su molestia porque el cantante negó su fugaz romance con la productora Victoria Kühne y que, además, lleva bastante tiempo sin verlo.
La reconocida presentadora de televisión confesó que el día en que habló vía telefónica con el programa Ventaneando sí estaba molesta y reaccionó impulsivamente.
“Sí, perdón, pero bueno, pues me agarró, ya sabes”, comentó.
Al ser cuestionada sobre si las cosas ya se habían calmado entre madre e hijo, Verónica Castro explicó que actualmente no mantienen comunicación.
“Ay, las mamás, pues no sé, yo no le he hablado, ni él tampoco. Entonces las aguas están tibias, digamos, están en stand-by”, reveló.
Sin perder el sentido del humor, la conductora incluso bromeó sobre cómo podría ser una futura reconciliación con el intérprete de “Azul”.
“Ahí les contaré después cuándo va a ser el apretón de manos o la nalgada, como decían, ahora que sale encuerado en la tele, le damos una nalgada”, dijo entre risas.
A pesar de la distancia, Verónica Castro dejó claro que el cariño hacia su hijo permanece intacto y aseguró que, como madre, seguirá acompañándolo pase lo que pase.
“Claro que sí, pues es mi hijo. Y además tengo que pasar esta y todas las que vengan. Pues, ¿qué hago? Si soy su mamá”, expresó.
La actriz también dejó entrever que no descarta que surjan nuevas polémicas alrededor de Cristian Castro en el futuro, por lo que decidió tomarse las cosas con humor.
“Imagínate si no. Imagínate si no. Sería tonta yo también de que, ‘Ay, ahí se quedó todo y él va a ser divino y yo no voy a hacer nada’. Pero claro que sí. Lo bueno es que ya avisamos en todas partes. Ya saben. Si salen, si están, ay ustedes se lo haigan”, comentó sonriendo.
“Yo ya avisé. Yo me lavo las manos como Pilatos”, agregó.
En otros temas, Verónica Castro también habló sobre la posibilidad de regresar al teatro, luego de acompañar a su amigo Juan Ferrara en las 300 representaciones de la obra No te vayas sin decir adiós.
Aunque reconoció que actualmente el ritmo físico del teatro puede ser agotador para ella, confesó que el escenario sigue siendo una de sus grandes pasiones.
“Imagínate, ya me canso de esto. Luego con un cambio de ropa, dos cambios de ropa y digo adiós. Se quedó ahí atrás, no sale, se quedó entre bambalinas”, comentó.
Sin embargo, dejó claro que las ganas de volver siguen presentes.
“Sí, claro que sí. El teatro para mí es la escuela, es como volver a la escuela”, concluyó.