* en medio del pleito con Cruz Martínez por sus canciones
CIUDAD DE MÉXICO CDMX 9 DE DICIEMBRE DE 2025 (AGENCIA MEXICO).- Alicia Villarreal atraviesa uno de los momentos más intensos de su vida personal y profesional, en medio de un pleito legal con su exesposo Cruz Martínez que ha escalado tanto en lo jurídico como en la opinión pública. La cantante, quien recientemente denunció al músico por violencia familiar, continúa trabajando sin descanso. Tras presentarse en Saltillo, viajó a Michoacán para cumplir con otro compromiso musical. Fue ahí, al término del concierto, donde decidió tocar un tema especialmente doloroso: el odio que su hija Melenie ha recibido en redes sociales por no haberse pronunciado a su favor en este conflicto y por haber expresado su desacuerdo con la relación que Alicia mantiene con el influencer Cibad Hernández.
En un momento que conmovió al público, “La Güerita Consetida” pidió abiertamente apoyo para detener los ataques hacia su hija, visiblemente afectada por el nivel de agresión digital que ha enfrentado. “He educado, he guiado, me he partido el lomo por mis hijos. Y ustedes me conocen desde jovencitas. Les pido con todo mi cariño y con todo el respeto que me merecen, que me ayuden con esa parte, con mi hija, porque duele el alma. Y si son mamás, me van a entender”, expresó con la voz entrecortada. Sus palabras reflejaron no solo la tensión familiar actual, sino el profundo amor maternal que la impulsa a pedir tregua en un conflicto que ya trascendió lo privado.
Antes de viajar a Michoacán, Villarreal fue captada en el aeropuerto por Ventaneando, donde habló brevemente sobre la situación con Melenie. Aceptó que ambas están “un poco estresadas”, pero insistió en que la relación madre e hija permanece firme a pesar de los desacuerdos públicos. “Siempre soy su mamá, mamá en todo. Y todos nos equivocamos, y todos la regamos”, afirmó, subrayando que la puerta al diálogo sigue abierta. Su declaración ocurre después de que la joven, en una transmisión en vivo, declarara no estar de acuerdo por la forma en que su madre hizo público su noviazgo con Hernández, a escasos días de divorciarse de Cruz Martínez, padre de sus dos hermanos.
Alicia también fue cuestionada sobre si tenía algún mensaje para Arturo Carmona, quien salió en defensa de su hija tras este escándalo mediático. Sin dudarlo, la cantante cerró el tema: “Absolutamente nada. Ni siquiera quiero conocerlo. No me interesa.” Esta respuesta tajante deja ver que la artista busca limitar el foco de la controversia y no abrir más frentes de conflicto.
Otro tema que también la mantiene en la arena legal es la disputa por los porcentajes de regalías de varios temas musicales que compuso durante su relación con Cruz Martínez y que él produjo. La controversia surgió luego de que se cuestionara si Cruz continuaba recibiendo ingresos derivados de canciones que, creativamente, pertenecen a Alicia. “Claro que sí, y yo se lo pago. Él, como productor, no [se puede desentender los pagos], pero mis canciones son mis canciones y voy a recuperar mis porcentajes”, señaló con firmeza.
La cantante dejó claro que no se trata de un conflicto emocional, sino estrictamente legal y patrimonial. Aseguró que el proceso en este sentido, ya está puesto en marcha: “Pues bien fácil, por medio de la ley, porque las canciones están puestas por mí.” Su declaración evidencia que está dispuesta a llevar el tema hasta sus últimas consecuencias para proteger su obra.
En medio de este panorama de tensiones familiares, disputas legales, señalamientos públicos y una vida personal bajo el escrutinio mediático, Alicia Villarreal sigue de pie, trabajando y enfrentando los desafíos con determinación. Su llamado al público para frenar el ataque contra su hija humaniza un conflicto que muchas veces se reduce a titulares, recordando que detrás de cada nota hay relaciones reales, heridas abiertas y una madre que, pese a todo, busca mantener unida a su familia.