LA BUFADORA
El Mosquito
Cuchillito de palo
¿Es inteligente festinar récords de asistencia a la zona de festejos del Carnaval cuando se pone en riesgo la integridad física de las personas?
A ver si ahora sí toman nota.
ENSENADA BC 18 DE MARZO DE 2026.- A través de redes sociales, el ciudadano José Guadalupe Tamayo Orozco -quien suele dar en el clavo cuando opina sobre lo que ocurre en Ensenada-, puso sobre la mesa lo que muchos vieron, vivieron… y padecieron durante el incidente registrado la madrugada del domingo en uno de los accesos a la zona del Carnaval.
Y no, no fue “mala suerte” ni “hechos aislados”. Fue, simple y llanamente, falta de logística.
Ahí les van, claritas, las observaciones de Tamayo Orozco:
“1.- Desfile termina en plena zona de festejos. 2.- La hora del desfile es inapropiada. 3.- El desfile inicia tarde, en relación con el horario inicial. 4.- No existe un control real, ni protocolos al ingresar a la zona. 5.- Entradas gratuitas, lógico llegaría un mundo de gente, si aplicaran estrategias para la entrega de boletos de acceso o que se aplicara un cobro mínimo (lo cual se puede destinar a realizar alguna mejora a nuestro municipio o apoyar a grupos vulnerables de nuestra comunidad, claro que este recurso fuera supervisado por personas honorables de nuestra sociedad), y se controlara el mismo, hasta llegar a la capacidad permitida, sería menos probable que esto ocurriera. 6.- Un espacio NO ACORDE a la cantidad de personas que se espera en este tipo de eventos.
En fin, una tacha para los organizadores (de seguro ellos ingresaron por la zona VIP).
Es mi opinión”.
Y sólo para reiterar estas observaciones, este mosco coincide que el horario del desfile, por decirlo suave, es totalmente inapropiado, y para colmo concluye en plena zona de festejos. Resultado: embudo humano garantizado.
Pero al respecto nada ha dicho el titular de Protección Civil Municipal, Julio César Obregón Angulo.
Revocación y elección judicial
Cada vez que un dirigente político -del partido en el poder o la oposición- habla de que los asuntos prioritarios se someterán a consulta, lo que en verdad quiere decir es que la decisión final será a través de una negociación, que no es lo mismo que realizar una consulta.
Ahora resulta que la revocación de mandato, esa figura que se vendió desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador como instrumento de democracia directa para que los ciudadanos evaluaran al poder, podría adelantarse convenientemente a 2027… justo el mismo día de las elecciones intermedias. ¡Qué coincidencia tan poco coincidente!
Tal medida la pretenden justificar con el eterno discurso del ahorro y de fomentar una participación más efectiva, pero lo cierto -como ya lo dejaron entrever en el Partido del Trabajo (PT) que preside Alberto Anaya- el asunto huele más a estrategia electoral para favorecer a Morena y sus aliados, aprovechando la popularidad de la mandataria federal.
Juntar una consulta de revocación de mandato con una elección donde se renuevan cientos de cargos no sólo garantiza alta participación, sino también un efecto de arrastre que, casualmente, podría favorecer al partido en el poder. Y ahí es donde hasta los aliados empiezan a torcer la cara.
Mientras tanto, del otro lado, la elección de jueces -que prometía acercar la justicia al pueblo- ahora siempre no urge tanto, que mejor hasta el 2028, porque 2027 viene muy cargado.
Este desaseado reacomodo, deja en evidencia que las reglas del juego electoral pueden ser flexibles siempre y cuando haya una mayoría legislativa para doblarlas.
Y aunque formalmente se diga que estos cambios no vendrán en el paquete principal, sino en uno posterior, nadie pierde de vista que los tiempos legales corren y las decisiones, cuando hay voluntad política, se toman rápido.
Así, entre ajustes de calendario y jaloneos entre aliados, la reforma electoral avanza, pero no para fortalecer a la democracia, sino para satisfacer ambiciones personales.
Sin embargo, la propuesta ha generado tensiones con el PVEM y el PT, aliados de Morena, quienes advierten que empatar la consulta con la elección intermedia podría beneficiar al partido guinda.
“Compartimos que sea el tercer o cuarto año de gobierno, pero no el mismo día de la elección, sino en agosto. Empatar fechas beneficiaría a Morena y dijimos que ahí no avanzaríamos con ellos”, advirtió el PT.
Para 2027 ya están previstas elecciones federales para renovar los 500 diputados, 17 gubernaturas, 31 congresos estatales y ayuntamientos en la mayoría del país; además, en al menos 24 entidades también se contemplan elecciones judiciales.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor.