LA BUFADORA
El Mosquito
Aunque todavía falta bastante rato para que arranque el proceso electoral rumbo a 2027, en el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ya establecieron las fechas para conocer el nombre de sus candidatos… perdón, coordinadores de los comités de la cuarta transformación, tal y como lo hicieron antes de los comicios presidenciales de 2024.
Durante la sesión de su consejo nacional celebrada el sábado pasado en la Ciudad de México, la dirigencia morenista acordó que el próximo 22 de junio se designarán a los llamados coordinadores estatales, una figura que en los hechos funciona como antesala de las candidaturas a las gubernaturas que estarán en disputa el próximo año.
En el caso de Baja California, los que desde hace meses están en abierta precampaña son: Jesús Alejandro Ruiz Uribe, Julieta Ramírez Padilla, Fernando Castro Trenti, Ismael Burgueño Ruiz, Armando Ayala Robles y Evangelina Moreno Guerra.
Y según explicaron los estrategas del partido, entre ellos el coordinador de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, no se trata formalmente de candidatos, sino de responsables de fortalecer la estructura territorial.
Sin embargo, a estas alturas nadie duda que esos “coordinadores” terminarán siendo los abanderados en la contienda.
En 2027 se renovarán 17 gubernaturas: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.
De esas entidades, 12 ya son gobernadas por Morena, lo que explica la prisa por adelantar los tiempos y evitar más pleitos internos que puedan costar caro en las urnas, pero el calendario morenista no se detiene ahí, porque el plan establece que el 3 de agosto se elegirán a los coordinadores distritales federales -quienes después competirán por diputaciones federales-; el 21 de septiembre tocará el turno a los coordinadores municipales, que posteriormente buscarán alcaldías; y el 8 de noviembre se designarán coordinadores distritales locales para las candidaturas a diputaciones estatales.
Todo este proceso, aseguran, se definirá mediante dedazos… perdón, encuestas internas, el método que el partido convirtió en su sello distintivo para dirimir candidaturas, ejercicios que por cierto jamás han transparentado…y como dijo Don Tiofilito…
Reglas tardías
Además, con la ingenua intención de evitar escándalos prematuros, Morena también aprobó un catálogo de “prohibiciones” para los aspirantes, en el sentido de que no deberán pagar espectaculares para promover su imagen, nada de despensas o dádivas, nada de actos anticipados de campaña y, al menos en el papel, y nada de campañas negras contra otros participantes… se vale reír.
Habrá que ver si esta vez sí se cumplen las reglas, porque la historia reciente demuestra todo lo contrario.
Y por si faltara más tensión en el ambiente, dentro del mismo consejo nacional también surgieron reclamos contra los aliados electorales de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), luego de que ambos partidos anunciaron que votarán en contra de la reforma electoral impulsada por el gobierno federal. En la reunión privada de este consejo nacional, más de un consejero los calificó de “traidores”, mientras que otros plantearon incluso revisar la continuidad de la coalición.
Sin embargo, desde hace más de un mes la dirigencia nacional encabezada por Luis María Alcalde confirmó la alianza de Morena con el PT y el PVEM para las elecciones de 2027.
Trump, una pesadilla
En México los morenistas en el poder no tienen oposición, pero su mayor pesadilla es los que dice y hace el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien, de aquí a noviembre, cuando se realicen las elecciones intermedias en su país, buscará dar una serie de campanazos para no perder la mayoría republicana en el Congreso.
Resulta que, desde su club de golf en Florida, el presidente estadounidense volvió a señalar a México como el “epicentro” de todos los males del narcotráfico y ofrecer, con tono casi épico, la solución militar.
La nueva iniciativa, bautizada como “Escudo de las Américas”, pretende reunir a 17 países para utilizar fuerza militar contra los cárteles.
Una propuesta que recuerda a muchos episodios históricos donde nuestro vecino del norte ha intentado imponer su visión de seguridad regional.
El detalle es que México -donde según Trump se encuentra el “corazón” del problema- ni siquiera fue invitado a la cumbre convocada el pasado fin de semana y tampoco Brasil ni Colombia, dos naciones que conocen bien la complejidad del fenómeno del narcotráfico.
Sin embargo, ¿es posible una cruzada continental sin varios de los países clave?
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor.