LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
ENSENADA BC 19 DE FEBRERO DE 2026.- Ahora sí que en la Secretaría de Educación Pública (SEP) podrán decir, con conocimiento de causa, que entienden lo que significa estudiar con polvo en los zapatos.
La llegada de Nadia López García a la Dirección General de Materiales Educativos llama la atención en Baja California, porque más allá del relevo de Marx Arriaga y los jaloneos internos en la burocracia federal, hay un dato que en Baja California no pasa desapercibido, dado que la nueva funcionaria vivió en San Quintín, donde miles de familias indígenas migrantes -muchas de ellas mixtecas- han hecho patria lejos de su tierra.
Está claro entonces que no es lo mismo diseñar libros de texto desde una oficina climatizada en la Ciudad de México, que haber cursado la primaria entre parcelas y escuelas multigrado.
Dicen que la presidenta Claudia Sheinbaum pidió reforzar el enfoque humanista y de género en la Nueva Escuela Mexicana, pero si algo puede marcar diferencia es que quien ahora estará al frente de los materiales educativos sabe lo que significa moverse entre Tlaxiaco y San Quintín, entre lengua originaria y español, entre el aula improvisada y la migración forzada.
Habrá que ver si desde la SEP -con el secretario Mario Delgado operando los equilibrios- realmente se traducen en papel y tinta esas buenas intenciones, como más libros en lenguas indígenas, formatos accesibles, contenidos que reconozcan a las mujeres y a los pueblos originarios, y materiales pensados para escuelas rurales, que en el sur de la entidad abundan.
Reforma en pausa
En la 4T todavía no entienden que su peor oposición la tienen en casa.
La reforma electoral prometida por el gobierno morenista, la cual se pretendió justificar con la bandera de la austeridad republicana, se ha convertido en rompecabezas, como le ocurrió a Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y el propio Andrés Manuel López Obrador, quienes también tuvieron la intención en sus respectivos sexenios de eliminar los escaños legislativos plurinominales y reducir el financiamiento público a los partidos, pero la chiquillada (los partidos satélites) no se los permitieron.
Y aunque la comisión que encabeza el ex perredista Pablo Gómez trae la tijera afilada, en el sentido de destinar 10 mil millones de pesos menos al gasto electoral, así como recortar el financiamiento partidista y hacer cirugía mayor a las duplicidades entre el Instituto Nacional Electoral y los órganos estatales, sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ya dijeron que no aceptan tales propuestas.
El PT y el PVEM nunca han estado dispuestos a firmar cheques en blanco. Las dirigencias de ambas fuerzas políticas sostienen que les han enseñado ideas sueltas, pero no la iniciativa redactada.
El tema más espinoso es el de los plurinominales. Reducirlos de 200 a 100 suena bien en el discurso, pero no tanto cuando se trata de restarle privilegios a quienes toda su vida han disfrutado de la democracia representativa.
Las opciones para elegir a los “pluris” van desde listas nacionales hasta primeras minorías. Esta última es la que suena más fuerte.
Mientras tanto, la bolsa de 7 mil 600 millones para partidos también está en la mira. Recorte de 30 a 50 por ciento… o piso parejo de 650 millones para cada partido con registro nacional.
Y aunque en Gobernación su titular, Rosa Icela Rodríguez, afirma que hay avances, en la mesa de Pablo Gómez hay retrocesos.
No obstante, desde Morena insisten en que el próximo lunes 22 de febrero habrá iniciativa.
Con o sin aliados
En medio de este desconcierto, el senador morenista Ignacio Mier soltó una frase que retumbó en los pasillos, al aseverar que la reforma se apegará a la visión de la 4T, con o sin aliados. Un mensaje claro para el PT y el Verde.
Mier recuerda que la reforma político-electoral ni siquiera fue bandera de campaña presidencial en 2024. Se presentó después, fuera del acuerdo de coalición, o sea, no estaba en el contrato original.
Además, advirtió que, si no hay consenso, se discutirá en comisiones, y que cada quien asuma el costo.
Pide esperar
Ante tal situación, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió calma, es decir, esperar a que envíe la reforma y entonces sí, se habla de todo.
La propuesta que más ha trascendido ciertamente se vende bien en la población, puesto que nadie se opone a abaratar las elecciones, evitar listas cupulares, facilitar el voto en el extranjero y fortalecer la democracia participativa, pero sin los votos del PT y PVEM no se logra la mayoría calificada.
Por ahora, la reforma electoral no está atorada por la oposición. Está en pausa por diferencias entre quienes, en teoría, caminan bajo la misma bandera.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor