LA BUFADORA
El Mosquito
ENSENADA BC 3 DE FEBRERO DE 2026- Lo de San Quintín fue un “regaño caluroso”, reconoció la presidenta Claudia Sheinbaum, tras viralizarse un video en el que exige a legisladores y funcionarios locales trabajar más con la gente.
Si bien la mandataria federal en ese momento no perdió la compostura, sí perdió la paciencia, porque en plena gira por la zona sur de Baja California, luego de escuchar de primera mano los airados reclamos de pobladores que viven con carencias tan básicas como el acceso al agua, a algunos diputados se les ocurrió que era buen momento para la clásica fotografía.
Ahí fue donde la presidenta puso el alto, porque, como ella misma explicó ayer en su conferencia mañanera “(…) cuando voy saliendo algunos diputados me decían ‘foto, foto, foto’; entonces como que me parecía que no iba una cosa con la otra, la foto de la presidenta con la circunstancia que estábamos viviendo, entonces por eso un poco molesta", expresó.
Además, también les dijo: “No anden allá arriba, no se queden allá en el Congreso, acá en la ciudad nada más, vayan a territorio, estén cerca de la gente”.
Traducción libre: menos curul, más polvo en los zapatos, menos aire acondicionado y más sol de San Quintín.
Y aunque Sheinbaum agradeció que diputados y senadores han aprobado reformas importantes para el país, dejó en claro que eso no alcanza si se pierde de vista a “la gente humilde, que es la que más nos necesita”.
En tiempos donde muchos confunden la política con producción de contenido para redes sociales, el “regaño caluroso” vino a recordar que gobernar no es posar, es resolver problemas.
Más infiernitos
El fin de semana dejó una postal incómoda para Morena, porque mientras la presidenta Claudia Sheinbaum jalaba orejas por la falta de territorio y exceso de selfis, también en San Quintín el hijo de la alcaldesa Miriam Cano hacía lo suyo… pero con violencia.
El joven fue detenido tras agredir a manifestantes del Partido del Trabajo (PT), con amenazas incluidas y una soberbia que no ayudó en nada.
Cano Núñez salió rápido a prometer imparcialidad y respeto a la ley -discurso correcto pero obligado-, aunque el daño ya estaba hecho.
En un municipio que reclama obras, transparencia y atención, este episodio no sólo exhibe el desgaste político local, sino que confirma la falta de mediadores en una región con la sensibilidad a flor de piel.
¿Y la sindicatura?
A veces, las cifras pequeñas dicen mucho. En la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Ensenada ocurrió un hecho que no debería pasar en una institución donde debe imperar la legalidad.
Un ciudadano perdió dinero; los policías que intervinieron dejaron asentada por escrito la cantidad exacta. Todo quedó documentado, sin embargo, al momento de la devolución, el dinero no regresó completo, faltaban 10 mil pesos que, aunque para algunos puedan parecer una cantidad menor, para un ciudadano pueden ser vitales.
Lo más delicado es que la devolución se realizó a través de la Subdirección Jurídica de Seguridad Pública, encabezada por Jorge Mojica, sin que hasta ahora exista una explicación clara sobre el faltante, por el cual, además, ya hay una denuncia penal interpuesta.
A este hecho se suma un tema aún más serio, porque el propio Jorge Mojica mantiene demandas en contra de la misma Dirección de Seguridad Pública.
Esta situación abre dudas razonables sobre la legalidad, la imparcialidad y el adecuado manejo de los recursos públicos dentro de la dependencia, por el evidente conflicto de intereses.
No se trata de chismes ni de interpretaciones forzadas, sino de hechos documentados que ameritan una explicación puntual.
Por ello, la atención se dirige también hacia la Sindicatura Municipal, instancia responsable de revisar este tipo de situaciones y, en su caso, deslindar responsabilidades.
Mientras tanto, queda en el aire una pregunta inevitable luego de que las autoridades presumen reiteradamente de depuración y de cero tolerancias: ¿hasta dónde llega realmente esa “cero tolerancia” cuando los señalamientos se encuentran dentro de la propia estructura de Seguridad Pública Municipal?
Esto no sólo se refleja en el ámbito jurídico, sino que alcanza incluso a la comunicación social.
No es menor el señalamiento de que hay instrucciones para el envío de información “privilegiada” o selectiva únicamente a ciertos medios o personas, lo cual resulta contradictorio cuando el objetivo debería ser informar al mayor número de ciudadanos posible sobre la acciones y resultados de la institución.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor