LA BUFADORA
El Mosquito
ENSENADA BC 24 DE ENERO DE 2026.-Aunque en San Quintín la alcaldesa, Miriam Cano Núñez, decidió dejar claro que ella no se va, ni se mueve, ni despedirá a los integrantes de su gabinete, llama la atención que ningún otro orden de gobierno ni su partido se solidarizan con su postura.
Cano Núñez sostiene que no cederá ante la “anarquía”, al referirse a las personas que encabezan las protestas en su contra y que mantienen bloqueada la carretera Transpeninsular desde el lunes pasado, “ciudadanos” que por su parte juran y perjuran no buscar cargos públicos ni candidaturas el próximo año… ajá.
¿Por qué están dejando sola a la presidenta municipal de San Quintín?, ¿por qué tanta indiferencia ante este conflicto?
Solos no ganan… pero
En Morena ya no sólo reparten candidaturas, ahora también reparten recordatorios históricos. El más reciente vino cortesía del indefendible senador Félix Salgado Macedonio, quien decidió explicarles al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y al Partido del Trabajo (PT) una verdad que en la 4t se considera una máxima: sin Morena no hay paraíso… ni registro, ni curul, ni presupuesto.
El guerrerense, siempre tan “didáctico” y nada sutil, les recordó a los aliados que eso de la autonomía es muy bonito en los discursos, pero que en las urnas la realidad es más cruel. “Solos no ganan”, les dijo, como quien le explica a un niño que el mar moja.
Y para que no quedara duda, sacó ejemplos con dedos, votos chiquitos y triunfos prestados.
Para Salgado Macedonio el PVEM y el PT no son partidos, son accesorios. Y como todo accesorio, pueden cambiarse si no combinan con el “outfit” de la reforma electoral, porque en la lógica morenista, los aliados no negocian, sino que agradecen; y si cuestionan cambios a la ley -aunque los afecte-, se les recuerda de inmediato quién los subió al barco.
Lo interesante no es el regaño, sino el momento. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum impulsa una reforma que incomoda a sus propios satélites, estos osan mostrar algo parecido al desacuerdo, pero es un grave error, puesto que, en Morena, por disposición obradorista la disciplina no se discute, se asume. Y si alguien duda, siempre habrá un Salgado Macedonio dispuesto a explicar la correlación de fuerzas, ciertamente con ejemplos regionales y memoria selectiva.
Sin embargo, que el PVEM haya declarado “rota” la interlocución con el senador Adán Augusto López Hernández suena dramático, pero no definitivo. En la 4t todos saben que separados no ganan… y juntos tampoco mandan.
Así que aquí no hay aliados incómodos, sólo aliados desobedientes. Y en Morena, eso se cura con un buen jalón de orejas o con el simple recordatorio de que el oxígeno electoral se llama Morena, y lo demás es pura fotosíntesis política.
Síndrome Noroña
En la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no creen en los milagros, pero sí en la renovación periódica… de camionetas último modelo.
Y es que, según informaron con toda la seriedad institucional, las unidades anteriores ya no cumplían con los “estándares adecuados de seguridad”, que en lenguaje popular significa que ya no se veían lo suficientemente machuchonas.
Así, en tiempos de austeridad republicana, los nuevos ministros estrenan camionetas de esas que no sólo transportan personas, sino estatus, poder y una buena dosis de contradicción política.
Porque nada grita “sensibilidad social” como una Grand Cherokee del año, valuada en más de un millón de pesos, sin contar el blindaje, que puede costar lo mismo que una pequeña clínica rural.
Eso sí, la Corte aclara que no hay despilfarro, porque el gasto se compensó con la desincorporación de otros vehículos. Es decir, vendieron chatarra para comprar joyas automotrices. Austeridad creativa, le llaman.
El detalle incómodo es que todo esto ocurre mientras el discurso oficial insiste en que el Poder Judicial debe ajustarse el cinturón, aunque sea uno de piel italiana.
Y mientras la presidenta recibe un “regaño” presupuestal que promete recortes, los ministros siguen ganando más que ella y viajando sobre ruedas blindadas, no vaya a ser que la inseguridad -que padece el resto del país sin Cherokee- también toque la puerta de la Corte.
Andrés Manuel López Obrador, quien convirtió estas camionetas en símbolo del viejo régimen, solía decir que él predicaba con el ejemplo: sin lujos, sin viajes innecesarios, sin vehículos ostentosos.
Hoy, desde el retiro, debe mirar con cierta satisfacción cómo sus advertencias siguen vigentes… y siendo ignoradas.
Porque al final, la reforma judicial prometía acercar la justicia al pueblo, no alejarla detrás de vidrios antibalas. Pero ya se sabe que en México la justicia puede ser ciega...aunque siempre viaja cómoda.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor