URBANA – MENTE
TIJUANA BC 17 ENERO 2026.- Hablemos de cómo se mueven las personas a nivel transfronterizo entre Tijuana y San Diego con números en la mano. Para ello, los datos de cruces registrados por el propio Departamento de Transporte de Estados Unidos nos ofrecen un panorama sobre el comportamiento de los diversos flujos vehiculares y peatonales que ocurren con dirección de sur a norte para acceder al país vecino por las garitas de Puerta México/San Ysidro, Otay/Otay Mesa e incluso por el Cross Border Xpress.
Por la garita Puerta México/San Ysidro, en 2025 se registraron poco más de 13.9 millones de cruces de vehículos personales, con 22.5 millones de pasajeros; es decir, que cada cruce vehicular tuvo un promedio de 1.6 personas. También, se registraron 35 mil cruces de autobuses para mover a 261 mil pasajeros, lo que arroja un promedio de 7.4 personas por unidad colectiva. Asimismo, el registro de cruces peatonales fue de 7.3 millones.
Al comparar estos datos con años anteriores del 2024 y 2023, son visibles algunas tendencias.
En primera instancia, se observa que de un año a otro los registros de cruces de vehículos personales han disminuido junto con el registro de pasajeros, pues en 2023 se registraron 15.8 millones de unidades vehiculares trasladando a 25.8 millones de personas y en 2024 fueron 14.8 millones de vehículos con poco más de 24 millones de pasajeros. Lo anterior significa que el cruce de vehículos particulares ha disminuido en un 12% del 2023 al 2025 y que la cantidad de pasajeros en esta modalidad también ha bajado en un 12.8%.
A su vez, la modalidad de cruces de autobuses y sus respectivos pasajeros sufrieron un descalabro considerable del 2024 al 2025, pues se pasó de casi 46 mil cruces de unidades colectivas con 400 mil pasajeros a las cifras expuestas para 2025. Es decir, que la cantidad de unidades colectivas disminuyó en un 22.7% y que la cantidad de pasajeros se redujo en un 34.7%.
Dentro del panorama operativo de esta garita, talvez la única buena noticia es que la cantidad de cruces peatonales si exhibe un aumento en un 8.9%, pues se registró un crecimiento de 600 mil usuarios del 2024 al 2025.
Por su parte, la garita de Otay / Otay Mesa muestra también tendencias similares. Pasó de 6.5 millones de cruces vehiculares particulares con 10.7 millones de pasajeros en 2024, a 5.6 millones de unidades vehiculares trasladando a casi 9.2 millones de personas, con una reducción operativa del 14% en esta modalidad. Mientras que, no muestra registros de cruces colectivos y los cruces peatonales aumentaron en un 17.8%, pasando de 2.8 millones a casi 3.3 millones.
Con relación a la operación del Cross Border Xpress, sus registros muestran que en 2024 contabilizó casi 2.2 millones de cruces y en 2025 la cifra se redujo a 1.5 millones, es decir, que se percibió una disminución de más del 30% en su operación anual.
En términos generales, se percibe que del 2024 al 2025 la frontera redujo su operación considerablemente. En los puertos de San Ysidro y Otay, los datos indican importantes disminuciones de cruces vehiculares y pasajeros a través de la frontera y un leve aumento en los cruces peatonales, mientras que la reducción operativa del Cross Border Xpress es de llamar la atención.
Durante el 2025, el contexto de contracción económica que se ha reflejado en pérdidas de inversión y empleos en nuestra región se ha acompañado de la incertidumbre que se ha generado por las políticas de seguridad y posturas internacionales de Trump, lo que ha impactado en la movilidad de personas a través de nuestra frontera. Desde hace muchos años, el efecto de los largos tiempos de espera de cruce que prevalecen para ir de México a Estados Unidos ha terminado por incorporarse al modelo general de traslados transfronterizos, por lo que esa circunstancia no se considera un factor determinante en la disminución registrada del año anterior, aunque para un viajero transfronterizo que va de ida y vuelta, si que ha habido incrementos en los tiempos de las filas de regreso a México ocasionados por los mecanismos de revisión que se han implementado.
En consecuencia, lo que indica el aumento de cruces peatonales es que las personas cada vez más prefieren esta modalidad contemplando utilizar los sistemas colectivos del lado americano y/o ir a hacer sus actividades en lugares cercanos a la frontera.
Aun así, con los registros de cruce que tenemos en nuestra frontera podemos seguir presumiendo que somos una de las fronteras más transitadas del mundo, aunque tener un promedio de 1.6 pasajeros en cada unidad vehicular particular que cruza y registros de cruces colectivos tan bajos, exhibe enormes áreas de oportunidad para mejorar el sistema de movilidad transfronteriza densificando los viajes.
Los esfuerzos hasta ahora emprendidos por parte de la administración local han ido orientados a tratar de impulsar esquemas de cruces vehiculares más ágiles, pero que a su vez también cuestan y encarecen los trayectos. Mejorar la accesibilidad del cruce Sentri y propiciar esquemas como el Pase Médico y programas especiales para trabajadores y estudiantes transfronterizos sin duda contribuyen de alguna manera a la eficiencia operativa de la frontera, aunque van orientados a atender ciertos sectores específicos de la comunidad transfronteriza. La filosofía es que si quieres cruzar más rápido tienes que pagar.
En todo caso, los datos indican que hay una tendencia hacia la baja en los cruces vehiculares en nuestra frontera y que algunos usuarios están reorientando su sistema de movilidad hacia la modalidad peatonal y el uso de sistemas colectivos en Estados Unidos. Por ello, es prioritario consolidar la eficiencia y conectividad del sistema colectivo local con los puertos fronterizos de lado mexicano, así como la accesibilidad peatonal hacia esos recintos, y que también se hagan gestiones para promover más cruces colectivos a través de la frontera. Es evidente que lo que se debe impulsar en nuestra frontera es la “intermodalidad”.
Si en 2024 se tuvo ya registro de 46 mil unidades colectivas que cruzaron a 400 mil personas, esto significa que la colectividad transfronteriza sí es posible con los mecanismos de revisiones y seguridad fronteriza que existen. Se pueden diseñar estrategias y hacer acuerdos para lograr que esos esquemas operativos aumenten considerablemente y que su impacto sea exponencial a beneficio de las condiciones de la movilidad transfronteriza y también de la ciudad.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor