Por: Marco Antonio Samaniego
TIJUANA BC 16 DE ENERO DE 2026.- No se puede apoyar lo hecho por el gobierno de Estados Unidos. Entrar por un dictador y llevárselo, ha tenido un apoyo de ciertos grupos y la denuncia de otros. El dictador y asesino Maduro debió salir de Venezuela porque el pueblo venezolano así lo dispuso el año pasado. Pero el ingreso por las armas, la muerte de personal de seguridad bajo la condición de que la información ha sido limitada y manipulada, no es un camino que debamos aplaudir. Pero, además, porque una dictadura no debería ser eliminada por otra dictadura: la del petróleo.
Muchas, pero muchas de los comentarios en redes sociales legitiman la extracción de Maduro bajo la premisa de que políticos mexicanos podrían recibir el mismo trato, dado que la información pública, señala a algunos de ellos por la relación con grupos delincuenciales. La falta de credibilidad en las investigaciones en nuestro país, tanto con Gertz Manero como la tendencia con la actual procuradora, ha generado esta idea de que sólo el departamento del Tesoro o el de Justicia de Estados Unidos, son capaces de imponer justicia.
Yo no veo cómo los mismos que no han encontrado las redes de narcotráfico en su país, sean quienes tengan la razón y los datos con respecto a México. Como he apuntado aquí en diversas ocasiones, el problema del narcotráfico se genera por el valor que dichas mercancías se generan en Estados Unidos. Los compradores están en sus calles y oficinas, por tanto, sus distribuidores están en sus calles, escuelas, oficinas, sitios de diversión. Pero todas esas redes no aparecen en las investigaciones del Departamento del Tesoro, ni en la DEA, ni en las extensas redes que tejen desde hace muchos años el FBI o en ciertos casos la CIA.
Así, pues, durante décadas, los entramados empresariales que distribuyen en Estados Unidos, no han sido localizados por los mismos que señalan sobre todo a narcotraficantes mexicanos y políticos vinculados con ellos. Cierto, en nuestro país un día sí y otro también, surgen evidencias de que esas relaciones son reales y con efectos mortales. Lo referente al asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, lo vuelve a demostrar. Uno de sus funcionarios estuvo involucrado en el crimen.
Las especulaciones son numerosas sobre autoridades de gobierno, sobre todo de los estados del norte de México, pero entidades como Michoacán, Guanajuato, Sinaloa, Guerrero y Tabasco, por mencionar algunos, son parte de comentarios que con diferentes intensidades aparecen en los medios. Periodistas apuntan con información, a veces precisa, en otras especulativas, quienes están interrelacionados con los grupos delincuenciales, por lo que, no existe una diferenciación clara entre funcionarios/grupos delincuenciales, sino que es una condición que parece necesaria para que funcione el trasiego de drogas. Esta afirmación, también debe aplicarse para los Estados Unidos. Sin permiso o incapacidad de autoridades estadounidenses, no podrían realizarse las operaciones diarias que producen varios miles de dependientes.
Las guerras que han surgido en los últimos años, sobre todo en Palestina/Israel, Rusia/Ucrania, nos muestran otras formas de guerra, aunque la muerte sigue siendo lo más lamentable. ¿Qué diferencia existe a otros momentos, otras guerras? El uso de otro tipo de tecnologías, sobre todo el caso de los drones. Hoy, desde estos dispositivos, se puede espiar, investigar, y disparar sobre objetivos. Los satélites, que permiten las comunicaciones de múltiples formas, también son los artefactos que permiten acciones armadas como la extracción de Maduro.
Hace algunos años era noticia que, con drones, los grupos delincuenciales estaban realizando el trasiego de drogas por la frontera. Hoy sabemos que los drones pueden ingresar a territorio mexicano, desde Estados Unidos, para monitorear lo que suceda en este espacio que se ha convertido en una ampliación de la colaboración o de la persecución. La idea de que la frontera va a detener a unos u otros, no pasa de ser un deseo de funcionarios. La realidad es que las capacidades tecnológicas son las que generan nuevas prácticas, y, por tanto, las estrategias cambian con rapidez.
Cuando la voz oficial de Trump (Fox News, o Trump News) entrevistó a Trump, este contestó que la captura de Maduro fue como ver una película. No tengo idea si fue semejante al caso de Bin Laden y la imagen de un Barack Obama sentado en una esquina viendo las imágenes en pantalla. Las palabras de Trump son claras: entrar fue una acción violenta que parecía una película. Sentado a miles de kilómetros, pudo seguir en tiempo real las actividades de la muchas veces mencionada fuerza Delta. Un aviso, sin duda, para otros, pero también una muestra de que las soberanías, no son lo mismo que hace algunas décadas. Alguna vez escribí que, para entender las obras hidráulicas, primero había que entender la tecnología, la diplomacia llegaba después. Aquí no se si llegara la diplomacia, porque no parece que esta tenga espacio en estas formas de poder.
El dictador Maduro fue desplazado, encarcelado y seguramente será sentenciado de por vida. El dictador Trump no ofrece ninguna garantía a nadie, ni siquiera a sus ciudadanos. El asesinato de la estadounidense Renee Nicole Good, de 37 años, “blanca”, fue aplaudido por todas las autoridades del gobierno de Trump, aunque el gobernador y el mayor acusaron a los agentes de ICE. Los discursos de horas después, fueron notoriamente justificatorios para apoyar al asesino, Jonathan Ross. El autoritarismo en su máxima expresión. Los encargados de cuidar y servir a los estadounidenses de todos los “males” de la migración, mataron vilmente a una “protegida”.
Un autoritarismo evidente, donde querer imponer un discurso ante evidencias que no apoya ese autoritarismo. Si los contrapesos no existen, entonces esto es fascismo. Si los fascistas ganan, sean de izquierda o derecha ( que he apuntado, la línea que los divide es escasa) entonces hemos retrocedido. Desde ayer, que yo tenga conocimiento, grupos de panteras negras, herencia de la década de 1960, han aparecido en las calles de Estados Unidos. Las armas en las calles, con personas resentidas y con sobrados elementos para querer represalias. Una mezcla de elementos que en otros momentos ha dejado consecuencias fatales. Esperamos que no se convierta en algo más grande, pero si sucede, ese autoritarismo, habrá sido, en gran medida, la razón de ello.
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