Por: Carlos del Valle del Río
@delvalledelrio
CIUDAD DE MÉXICO 9 ENERO 2026.- Parece que eso de la democracia y la consulta al pueblo para gobernar juntos siguen siendo solo frases que se dicen en campaña, la verdad a la hora de ejercer el poder es que todavía elegimos emperadores y emperatrices en lugar de servidores públicos.
México atraviesa por una muy profunda crisis económica. Que no la quieran reconocer y por lo tanto tomar medidas, es otra cosa, pero la economía no aguanta mucho más el discurso social de este gobierno. No se puede seguir repartiendo lo que no se produce, eso a todas luces es una fórmula que apunta al desastre. Entonces, ¿cómo se explica el apoyo al régimen de Cuba?: ¿por qué, mientras vemos cada día reducciones presupuestarias que lastiman la salud pública, la educación, la seguridad, que justifican la desaparición de instituciones que se forjaron con tanto esfuerzo, nos encontramos con que de manera secreta y através de empresas del Estado y en la total opacidad se regalan miles de millones de dólares al régimen cubano?.
Claudia Sheinbaum ha decidido, como si de sus recursos se trata, regalar más de mil cien millones de dólares al gobierno cubano. No al pueblo de cuba, al régimen, pues con ese petróleo mexicano lo que logran no es acabar con el sufrimiento del cubano promedio, no, lo que hacen es permitirles a los mismos que tomaron el poder hace sesenta años, seguir ahí, sobre el pueblo, administrando la miseria y alentando la desesperanza. Ese es el régimen cubano al que hoy patrocinamos con nuestro dinero.
Fue la cuarta transformación que creó una empresa -Gasolinas del Bienestar S.A.- para regalar el petróleo, lo hicieron así para no tener que dar cuentas de nada y a nadie, lo hicieron cegados por un discurso trasnochado del socialismo setentero, en el que crecieron alimentando una devoción casi religiosa a figuras que hoy no se sustentan en la historia. Hoy están en el poder, y por lo tanto creen que es su obligación rendir tributo al régimen cubano.
Por eso hoy le digo a los cubanos, a los que cada día se despiertan pensando si tendrán comida, agua o energía eléctrica, a ellos que padecen una dictadura y quienes no ven cuando saldrá el sol en esa larga noche de su historia. A ellos les digo que no, que a mi no me preguntaron, que habemos millones y millones de mexicanos que cuando hablamos de Cuba, no nos referimos a sus dictadores, ni nos engañamos con su “revolución”, que habemos millones y millones de mexicanos que los queremos ver libres, prósperos, no como un país que mendiga en regímenes afines. A mi no me preguntaron si esos millones de dólares se los queríamos dar a sus gobernantes, porque si me hubieran preguntado les diría, que no, que basta de discursos que lo único que hacen es disfrazar el abuso.
A mi no me preguntaron, pero lo digo claramente, el regalar dinero y recursos de los mexicanos para apoyar una dictadura es un crimen, y deberán pagar por eso. Hoy hablan de soberanía, de libre determinación de los pueblos, la historia los juzgará y no habrá absolución,
Periodista director de International Journalism Service
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