ALEJANDRO ZEPEDA
ENSENADA BC 28 DE FEBRERO DE 2026 (AFN).- Voy a empezar con una pregunta. ¿Qué tiene que pasar en Ensenada para que arreglen una simple alcantarilla?
No estoy hablando de un puente.
No de una obra de 50 millones.
No de una licitación federal.
Hablo de una rejilla.
Una rejilla hundida.
Deformada.
Vencida hacia adentro como si hubiera tirado la toalla.
Está en la calle Diamante y calle de las Dunas. Ahí. Visible. Sin camuflaje. Sin discreción. Lleva meses así . Si, como lo leyó… Meses.
Los vecinos, hartos, hicieron lo que mejor sabemos hacer en esta ciudad cuando la autoridad duerme, sarcasmo creativo. Le pusieron un arbolito de Navidad. Sí, un arbolito. Porque si no hay solución, al menos que haya decoración.
El mensaje: “Nos cansamos de esperar.”
Pero el arbolito estorbaba. No por el riesgo. No por el peligro. Estorbaba porque evidenciaba.
Entonces apareció el cono.
Y aquí hay que ser justos, Seguridad Pública hizo lo suyo. Prevención básica. El cono salva una llanta, quizá una vida. Bien.
Pero el problema es que el cono ya parece la estrategia oficial de mantenimiento urbano.
No arreglar.
No reparar.
No sustituir.
¿De verdad ningún funcionario pasa por Diamante y Dunas?
¿Nadie del gobierno estatal o municipal circula por ahí rumbo a su oficina?
¿Nadie tiene la mínima incomodidad profesional de decir “Esto ya es vergonzoso”?
Porque esto no es producto de la tormenta de ayer.
No es un daño reciente.
Es la radiografía perfecta del “ahí luego”.
Y ojo, aquí no todo es culpa del gobierno. También nosotros tenemos responsabilidad. Pagamos predial, y lo pagamos puntual, porque si no, llegan recargos. Pagamos derechos. Pagamos placas. Pagamos multas.
Pero cuando vemos una alcantarilla convertida en trampa metálica decimos “A mí no me afecta.” “No tengo tiempo.” “Mientras no sea mi carro…”
Hasta que sí es tu carro.
O peor, una moto.
O un ciclista.
Ensenada tiene un talento especial para acostumbrarse al deterioro. Todo lo normalizamos. Lo incorporamos al paisaje. Lo esquivamos y seguimos.
Pero una ciudad que normaliza el abandono empieza a parecerse demasiado al abandono.
La pregunta sigue en el aire ¿Qué tiene que pasar en Diamante y Dunas para que alguien haga su trabajo?
Al compartir esta información, apoyas a la prensa que necesitas
Comparte AFN