LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Si las carreras fuera de camino son un éxito, por qué insistir en ubicar la salida de la competencia en la zona centro y colapsar la circulación vehicular en la ciudad durante el fin de semana?
ENSENADA BC 14 DE SEPTIEMBRE DE 2026.- Desde hace semanas, el fiscalista y empresario turístico Marco Antonio Estudillo Bernal mantiene un movimiento que no parece propio de alguien dispuesto a quedarse quieto.
Se le ha visto en encuentros por distintos puntos del municipio y del estado, pero lo interesante no es sólo la cantidad de reuniones, sino la variedad de personajes que aparecen en las fotografías, como liderazgos sociales, representantes de colonias, empresarios, dirigentes de distintos partidos políticos y hasta ex presidentes municipales.
El activismo de Estudillo Bernal también alcanza otros sectores, porque ha sostenido encuentros con comisariados ejidales, ganaderos, prestadores de servicios turísticos, agricultores, pescadores, transportistas y constructores vinculados con organismos como la CMIC, Comice y AMIC, entre otros.
Por la diversidad de estos encuentros, cuesta pensar que se trate de reuniones de rutina o simples actividades propias de su participación en los sectores empresarial y turístico.
Y si todas estas acciones se juntan, el panorama parece adquirir mayor claridad, puesto que Estudillo Bernal estaría sondeando el terreno y midiendo apoyos de cara a una eventual candidatura.
Para nadie es un secreto que tiene interés en la política, y él mismo ha expresado su deseo de llegar a la presidencia municipal de Ensenada.
Por eso, más que analizar si Marco Estudillo Bernal está haciendo política, la pregunta es: ¿para qué cargo está construyendo relaciones y qué tan avanzado lleva ese proyecto?
Todavía no hay candidatura formal, pero sí hay señales; también es claro que él la busca y lo buscan, y pronto sabremos si los partidos políticos -en el poder y la oposición- le permiten participar y el propio Estudillo considera atractiva la oferta, pero sobre todo que sea realmente competitiva.
COMBATE INSUFICIENTE
La reiterada declaración de Alfonso Ramírez Cuéllar es importante porque proviene de uno de los personajes políticos más cercanos a la presidenta Claudia Sheinbaum y, además, de un legislador federal de Morena que reconoce sin rodeos que las medidas gubernamentales para combatir la facturación falsa y el huachicol fiscal son insuficientes.
El vicecoordinador de los diputados de Morena no sólo admite que el problema persiste, sino que advierte que detrás de estos delitos existen “redes de complicidad que permiten el saqueo de las finanzas públicas”.
Y si desde las propias filas de Morena se reconoce que las estrategias actuales no han sido suficientes, confirma que las investigaciones y acciones emprendidas por las autoridades no son efectivas.
Ramírez Cuéllar propone fortalecer la prevención, detección, investigación y sanción, además de establecer controles sobre las empresas que contratan con el sector público, verificar el origen de los capitales y mejorar la trazabilidad de los recursos.
En el caso del huachicol fiscal, plantea controles sobre los volúmenes de hidrocarburos que ingresan al país, intercambio de información entre autoridades, persecución de la comercialización informal y aseguramiento de bienes vinculados con actividades ilícitas.
Todo lo anterior suena razonable, pero en Baja California existe un caso que no debería quedar fuera de esa exigencia, como el aseguramiento de millones de litros de combustible en un predio de El Sauzal de Rodríguez.
¿A poco ya se les olvidó?
Hasta ahora siguen pendientes los resultados de la investigación que permita conocer con precisión de dónde procedía ese combustible, quién era responsable de su almacenamiento, cuál era su destino y qué empresas o personas estaban vinculadas con esa operación.
Precisamente por eso adquiere trascendencia la advertencia de Ramírez Cuéllar, en el sentido de que “(…) no son hechos aislados, sino que forman parte de redes de complicidad”.
Si existen redes de complicidad, las autoridades tienen la obligación de identificarlas y llevar ante la justicia a quienes las integran; y si se habla de combatir el huachicol fiscal, también debe explicarse qué ocurrió con los millones de litros asegurados en Ensenada.
En este momento ya nadie se conforma con decomisos espectaculares si después no se conocen los resultados de las investigaciones ni las consecuencias jurídicas para los responsables.
Ramírez Cuéllar también sostiene que “no se trata de cargar nuevos impuestos a quienes ya cumplen”, sino de impedir que algunos evadan sus responsabilidades, simulen operaciones o utilicen estructuras empresariales para apropiarse de recursos que corresponden al Estado y a la sociedad.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor