CIUDAD DE MÉXICO 31 DE MARZO DE 2026 (AGENCIA MÉXICO).- El partido amistoso entre México y Portugal, celebrado el sábado 28 de marzo de 2026 en la reinauguración del Estadio Banorte (antes Azteca), terminó en empate 0-0, pero quedó marcado por una polémica: un medio portugués se burló del Himno Nacional Mexicano, comparándolo con la canción popular La Cucaracha.
La transmisión de Sport TV, cadena portuguesa, mostró imágenes en las que se ridiculizaba la solemnidad del himno mexicano, lo que generó indignación inmediata en redes sociales. Aunque el video fue eliminado posteriormente, ya había sido replicado por miles de usuarios.
El Himno Nacional Mexicano, considerado uno de los más solemnes de América Latina, es un símbolo patrio protegido por la Constitución. Por ello, la burla fue vista como una falta de respeto no solo hacia la Selección Mexicana, sino hacia la identidad nacional.
El partido tenía un contexto especial: fue el primero que se disputó en el renovado Estadio Banorte, inmueble que será sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026. La expectativa era alta, pues se trataba de un ensayo de la nueva infraestructura y de la capacidad de México para recibir eventos internacionales.
La polémica opacó el empate sin goles, en el que la Selección Mexicana mostró un desempeño discreto frente a la potencia europea. El encuentro fue parte de la preparación rumbo al Mundial, donde México será anfitrión junto con Estados Unidos y Canadá.
En redes sociales, aficionados mexicanos exigieron una disculpa pública por parte de la televisora portuguesa, y debido a que eliminaron el clip en cuestión, ya se leen distintos comentarios en forma de reproche en los otros videos publicados en la cuenta @sporttvportugal, así como en la cuenta personal de Luís Franco-Bastos, uno de los involucrados en la polémica, mientras que André Pinheiro, otro de ellos, decidió poner su cuenta privada.
Hasta el momento, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) no ha emitido un comunicado oficial, pero se espera que analice si corresponde presentar una queja formal. El incidente reabre el debate sobre el respeto a los símbolos patrios en el ámbito deportivo y la responsabilidad de los medios internacionales al transmitir este tipo de contenidos.