CIUDAD DE MÉXICO 2 DE DICIEMBRE DE 2025 (AGENCIA MÉXICO).- La Toya Jackson ha vuelto a encender las alarmas. A sus 69 años, la hermana mayor de Michael y Janet Jackson publicó el pasado 1 de diciembre de 2025 en Instagram una serie de fotografías en las que aparece con pantalones negros ajustadísimos, top rojo ceñido y tacones dorados. El resultado: cientos de miles de comentarios de seguidores preocupados por su delgadez extrema y aspecto frágil.
La propia La Toya respondió rápidamente a las críticas. En stories posteriores y en declaraciones recogidas por medios británicos y estadounidenses, insistió en que su figura se debe exclusivamente a una dieta 100 % orgánica y basada en plantas, centrada en vegetales crucíferos como brócoli, coliflor y kale, combinada con ejercicio diario. “Me siento más fuerte y sana que nunca”, aseguró, descartando cualquier problema médico grave.
Sin embargo, la preocupación persiste. Hace apenas unas semanas, en noviembre de 2025, la cantante compartió videos desde una consulta médica en Los Ángeles donde, aunque sonreía, hablaba de “chequeos rutinarios” y pedía a sus fans que cuidaran su salud, lo que muchos interpretaron como una señal indirecta.
La Toya Yvonne Jackson (Gary, Indiana, 29 de mayo de 1956) es la quinta de los nueve hijos de Joe y Katherine Jackson. Debutó en televisión con apenas 16 años en el variety show familiar The Jacksons (CBS, 1976-1977) y pronto intentó forjar su propio camino como solista, con hits menores como “If You Feel the Funk” (1980) y “Heart Don’t Lie” (1984).
Pero su vida dio un giro dramático en 1989, cuando su mánager Jack Gordon la llevó a Reno, Nevada, y la obligó a casarse con él. Durante los siguientes ocho años sufrió abusos físicos y psicológicos, aislamiento total de su familia y coerción para realizar declaraciones públicas contra sus propios hermanos, incluyendo acusaciones contra Michael Jackson en plena crisis de 1993 que años después ella misma admitió fueron dictadas por Gordon bajo amenaza de muerte.
En 1996 logró escapar con ayuda de su hermano Randy, obtuvo una orden de restricción y se divorció definitivamente en 1997. Tras la muerte de Gordon en 2005, La Toya habló abiertamente del infierno vivido y se reconcilió con la familia Jackson. Desde entonces ha publicado dos autobiografías que llegaron al top de The New York Times y se ha convertido en una voz reconocida contra la violencia doméstica.
En los 80 y 90 posó dos veces para Playboy (1989 y 1991), apareció en WrestleMania, participó en realities como Armed & Famous y Celebrity Big Brother, y en mayo de 2025 sorprendió al revelar que era “Empress” en la versión francesa de Mask Singer, donde interpretó “Hung Up” de Madonna con gran éxito.
Hoy, a punto de cumplir 70 años el próximo mayo, La Toya sigue activa con actuaciones ocasionales en clubes de jazz y eventos privados. Aunque su delgadez genera titulares, quienes la han visto en directo aseguran que conserva energía, voz potente y una sonrisa que, según ella misma dice, “es el mejor maquillaje después de todo lo vivido”.
Sus fans, entre la admiración y la inquietud, solo piden una cosa: que la resiliencia que la sacó de su peor pesadilla siga cuidándola también ahora.