Alejandro Zepeda
ENSENADA BC 23 DE MAYO DE 2026 (AFN ).- Saben cómo inician las grandes guerras? Con pequeñas discusiones… o eso dicen los historiadores. Y algo así, guardando toda proporción, fue lo que pasó hace unos días con el incendio del yonke federal en Ensenada.
Según versiones de personas en el lugar, todo comenzó cuando varios individuos estaban quemando basura en un terreno aledaño al yonke. Un empleado fue a pedirles que apagaran el fuego porque podía salirse de control. Pero ya saben cómo es esto en Ensenada, nunca falta el “yo hago lo que quiero”, el bravucón de barrio, el iluminado de la irresponsabilidad.
Dicen que hubo palabras, insultos, actitud prepotente y el clásico “no pasa nada”. Y ¿saben que? sí pasó.
Eran alrededor de las 10:20 de la mañana cuando ocurrió la discusión. A las 10:50 comenzó a incendiarse la llanta de un vehículo. Después otro. Y otro. Y otro más… hasta convertir el yonke en un infierno visible desde varios puntos de la ciudad.
Más de 70 bomberos luchando contra las llamas, pipas llegando de todas partes, ambulancias, policías cerrando calles, vecinos desalojados, ventanas quebradas por el calor, humo tóxico cubriendo la zona y miles de personas respirando contaminación por culpa de unos genios que decidieron jugarle al pirómano urbano.
Ahora la Fiscalía investiga si fue intencional o producto de la estupidez humana, que a veces termina siendo igual de peligrosa. Mientras tanto, autoridades ambientales federales y estatales ya preparan multas millonarias, además de sanciones de Bomberos y Protección Civil.
Se habla de más de 10 mil vehículos consumidos. Muchos eran prácticamente fierro viejo, sí… pero también había unidades nuevas dentro del predio.
Todo por esa costumbre mexicana de creer que las reglas son opcionales, que “nomás es poquita basura”, que “el fuego se controla solo”.