La “guerra” dentro del CAF
*.- Matan a personas “clave” del grupo del “ingeniero”
*.- Iban a “platicar” y terminaron agarrados a balazos
*- Se espera fuerte reacción contra el grupo de “El Teo”
Dora Elena Cortés/Especial AFN

TIJUANA BC 27 de abril de 2008 (AFN).- La cruenta balacera que dejó por lo menos 13 muertos, según la
cifra oficial, la madrugada del domingo, fue el detonador de una verdadera guerra dentro del seno del
cártel de los hermanos Arellano Félix, ya que entre las víctimas que se produjeron de parte de los dos
bandos rivales, se encuentran “personajes” muy cercanos al ingeniero Fernando Sánchez Arellano.
 “Esto tiene muy enojado al ingeniero y por lo tanto se espera una fuerte embestida contra el grupo de
Teodoro García Simental (El Teo), ya que lo ocurrido se tomó como una afrenta, que si se deja sin castigo,
confirmaría el poderío de El Teo y se estaría escribiendo el fin del CAF o cártel de los Arellano Félix”,
dijeron personas consultadas a Agencia Fronteriza de Noticias de Tijuana.
 Una fuente reveló el sábado que este enfrentamiento a balazos que se dio por lo menos en cuatro puntos
de la ciudad, fue motivado por una venganza de Jorge Briseño, alias El Cholo, contra el grupo de El Teo,
por la ejecución de Carlos Acosta Ibarra (a) El Big Boy.
Según esta fuente, los criminales le habrían querido cobrar al Teo esa muerte, derivada supuestamente
del hecho de haberse convertido en informante de la DEA, sin embargo, las personas consultadas
revelaron que lo ocurrido va más allá y que tuvo que ver con una orden de Sánchez Arellano.
 Por los informes que se tienen, el “ingeniero” habría pedido al 7-7 y al Pit, dos de sus hombres de mayor
confianza, que convocaran al Teo, a La Perra y al Muletas, para “platicar” con éstos, sin embargo los
mencionados no asistieron y temiendo una emboscada enviaron a sicarios bajo sus órdenes.
 Del 7-7 no se tiene identidad confirmada sin embargo se afirma que estaba convertido en el principal
lugarteniente del dirigente del CAF, por los reacomodos que se han dado dentro de esa organización
criminal.  Se le conoce como El Jimmy y al parecer es pariente de Armando “El Gordo” Villarreal Heredia.  
Es de los hombres que se fugó “a sangre y fuego” del penal de La Mesa, el 14 de abril de 2004.
El  Teo ha sido identificado como Teodoro García Simental, El Muletas como Raidel Velarde Solís y La
Perra como José Filiberto Parra Ramos,  en tanto que el Pit, dicen que es Pedro Ignacio Zazueta.
 La “plática”  que sostendrían en realidad era un “ultimatum”, según lo que se afirmó, ya que la
“administración” del CAF estaba sumamente molesta por la serie de interminables secuestros que se
dice que han realizado esos individuos, de personajes prominentes de la ciudad y empresarios muy
reconocidos, además de profesionistas tales como los medicos, lo cual les “calentó” peligrosamente la
“plaza”.
 Y la advertencia era: “o le bajan o piso” o sea que serían eliminados. Por eso se afirma también que se
dio muerte al Big Boy, ya que “se pasó” con algunos secuestros.
 Pero, como lo revelaron las “fuentes” los mencionados, o sea La Perra y El Muletas, además de El Teo,
no acudieron a la convocatoria hecha en el bulevar Insurgentes. Sin embargo sus sicarios llevaban la
instrucción de “adelantarse” y abrir fuego contra los mencionados.
 De El Cholo, Jorge Briseño López se afirma que no iba entre los grupos que se encontraron en aquel
lugar,  ya que estaba “de reserva”. Sólo entraría si las cosas se complicaban… como finalmente ocurrió.
 Las versiones que corrieron y que después fueron negadas, establecían que entre los muertos se
encuentra “El Muletas”, sin embargo esto no ha podido ser confirmado. La version toma fuerza debido a
que primero, trascendió que hubo 14 muertos como consecuencia de estos hechos y finalmente
“desapareció” uno,  ya que las autoridades afirmaron que la cifra oficial era de 13 personas fallecidas.
 Agencia Fronteriza de Noticias tuvo conocimiento que dentro de toda la confusion creada por la balaceras
que tomaron como scenario algunos puntos de la ciudad, los delincuentes se robaron uno de los cuerpos
que ya estaba en el Servicio Médico Forense (SEMEFO).
También se afirma que el 7-7 fue de las personas que los socorristas recogieron heridas y que finalmente
murió en uno de los hospitales. Estaba dentro de sus 30s.
 Una balacera de esta magnitude solamente se había regisrado en Tijuana, en el año de 1992, cuando
elementos de las policías judicial federal, estatal y municipal, que acompañaban a narcotraficantes del
cártel de los hermanos Arellano Félix, se enfrentaron a un grupo especial de federales, frente al Mercado
de Todos en la zona de La Mesa. Hubo varios muertos de ambos bandos.