La sana crítica al gobierno de AMLO
Agencia Fronteriza de Noticias
Giussepis
CNR Rosarito
Empleo Nuevo
Castro Limon

La sana crítica al gobierno de AMLO

TIJUANA BC - lunes, 24 de diciembre de 2018 - Raúl Ramírez Baena*.
844

AL FILO DE LA NAVAJA
Por: Raúl Ramírez Baena*

TIJUANA BC 24 DE DICIEMBRE DE 2018.- Votar por alguien no me quita el derecho a cuestionarlo, a ser crítico y opinar cuantas veces crea necesario. Nuestro país merece una ciudadanía activa Diego Luna

El Presidente López Obrador llegó al poder con toda la fuerza y el apoyo popular, como ningún otro Mandatario en la historia postrevolucionaria de México. Destacables son sus discursos en el Zócalo el 1 de julio de 2018 cuando se confirmó su indiscutible triunfo en las urnas, su discurso político el 1 de diciembre en la máxima tribuna de la nación durante su toma de protesta, y, horas después, en un repleto Zócalo de la Ciudad de México, el discurso social ante etnias indígenas. 

El “no les voy a fallar” y el “quiero ser uno de los mejores Presidentes de México” surgieron como una esperanza en el corazón de las y los mexicanos después de más de 70 años de gobiernos corruptos y simuladores.

Frescas están las promesas de combate a la corrupción, de poner fin a la era neoliberal del país, de imponer la consulta popular que, con todas sus limitaciones y errores, legitimó la cancelación del NAIM en Texcoco y, con ello, el mensaje alentador de que ya no nos gobernará el Mercado y la economía, sino la política y la justicia social, ensayando un incipiente modelo de democracia participativa por sobre el desgastado modelo de democracia representativa. 

AMLO prometió y concretó la puesta en venta del suntuoso avión presidencial, viajar en líneas comerciales y trasladarse en un modesto Jetta, cancelar las pensiones a los ex presidentes, desaparecer al Estado Mayor Presidencial, abrir al pueblo la residencia oficial de Los Pinos para convertirla en museo e irse a despachar a Palacio Nacional, medidas de gran impacto social que le han hecho ganar popularidad en una sociedad ávida de justicia social.

Hasta ahí todo iba bien. Pero en la vorágine del AMLO presidente, su activismo a menos de un mes de haber tomado las riendas del país, da señales contradictorias con relación a sus promesas de campaña. El Presidente y Morena comienzan a cometer errores políticos, a pesar de contar con experimentados políticos y legisladores. 

Destaca el mayoriteo de las fracciones de Morena y sus aliados en el Congreso para aprobar iniciativas y nombramientos de funcionarios federales, la imposición sin consensos y sin debate abierto para escuchar a todas las voces, no sólo partidistas sino también de otros sectores de la sociedad. Como en los viejos tiempos.

No es menor el despido fulminante de burócratas de dependencias e instituciones federales bajo el plan de “austeridad”, supuestamente para limpiar al gobierno de “aviadores”, de beneficiados por el nepotismo, del amiguismo o las consabidas cuotas de poder, con lo cual nadie puede estar en desacuerdo. Pero al parecer se les pasó la mano al afectar a empleados y sus familiares que votaron por AMLO, dejándolos sin trabajo de un día para otro en vísperas de la Navidad, con actitudes punitivas violatorias de sus derechos laborales. Afecta, pues, a buena parte de su base social.

O los “errores” al disminuir sensiblemente el presupuesto federal del 2019 para las universidades, la investigación científica, la cultura, la búsqueda de personas desaparecidas, la atención a víctimas, el campo, el cuidado del medio ambiente, los consulados y otros rubros, en beneficio de la asistencia a sectores pauperizados de la sociedad, pero que ha provocado serias protestas. Bueno beneficiar a los sectores más vulnerables, pero no a costa de afectar sensiblemente a sectores estratégicos y a trabajadores.

“Me canso ganso”, la construcción del Tren Maya en el sureste del país sin realizar la consulta indígena que obliga el Convenio 169 de la OIT para toda obra o política pública que afecte a pueblos y comunidades indígenas; en cambio, el “permiso a la Madre Tierra” para llevar adelante la obra, en una convencional ceremonia con indígenas de la región.

Pero la cereza del pastel es la Guardia Nacional. Algo pasó con AMLO presidente electo después de hablar en privado con los anteriores titulares de la Sedena y la Semar, que borró su promesa de retirar progresivamente a los militares de las tareas de seguridad pública, por el contrario, propone ahora reformar la Carta Magna para legalizar la militarización de la seguridad, algo que ni Calderón ni Peña se atrevieron a hacer.

Lo preocupante fue el intento de Morena para imponer vía fast-track en el Congreso 13 reformas constitucionales para concretar la Guardia Nacional militarizada, que ya comenzó sus operaciones de manera extralegal, a pesar de la promesa de AMLO de realizar una consulta popular el 21 de marzo próximo. 

Gracias a la acción de las valientes legisladoras Tatiana Clouthier, Martha Tagle y Néstora Salgado, así como a la intervención del colectivo #SeguridadSinGuerra, fue que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados decidió posponer para enero la discusión de la iniciativa relativa a la Guardia Nacional. 

Y gracias también a que el 20 de diciembre pasado la Corte Interamericana de Derechos Humanos sentención al Estado Mexicano por la desaparición forzada de 3 mujeres en Chihuahua, en 2009, donde reitera que el ejército debe intervenir en tareas de seguridad pública solo de forma extraordinaria, subordinada y complementaria, regulada y fiscalizada por órganos civiles competentes e independientes.

*Director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste

Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor.

Deja tu comentario

Las Pulgas
Hotel Ticuan
Neuvoo
AGP Deportes
Coro Orfeon
Garage Photo Studio
Buscador Acerca de AFN Ventas y Contacto Reportero Ciudadano