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TIJUANA, BC - sábado, 12 de noviembre de 2011 - AFN.
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Morir a falta de combustible
 
Por: Antonio González
 
La moneda estaba en el aire y el destino le tenía planeada una mala jugada. Alguien en la Residencia Oficial de Los Pinos había decidido que la agenda estaría muy cargada y optó por no acudir a la reunión en Morelos con el gobernador panista y en lugar de realizar los preparativos para una visita presidencial le dieron aviso al “segundo de abordo”. “El Licenciado José Francisco Blake Mora irá en representación del Presidente”, fue el anuncio.
 
Sin embargo,  el Estado Mayor Presidencial decidió que el Súper Puma TPH06 si podía con ambas agendas. La bitácora decía: 1.- Traslado Ciudad de México-Cuernavaca, Morelos. 2.- Campo Marte-Aeropuerto Ciudad de México.
 
El primer traslado estaba programado para Blake Mora. El segundo sería con el Presidente Calderón.
 
Blake Mora abordó la nave junto con su staff de seguridad y colaboradores. Había que acudir a la cita. Y la moneda se tiró al aire.
 
Minutos antes veo en las noticias, alrededor de las 08:00 horas el reporte de tránsito de TV Azteca. El reportero confiesa: “disculpen la toma, es que la estamos generando con el máximo acercamiento de la cámara, mi piloto me reporta presencia abundante de niebla en el cielo de la Ciudad de México y por ello el helicóptero no puede acercarse a la zona”. Deciden mejor regresar a tierra. El cielo no estaba de humor.
 
La misma adversidad sufrió el Súper Puma TPH06. Momentos después de iniciar su vuelo reportó a torre de control que cambiaría la ruta por la escasa visibilidad. El piloto escogió una más larga hacia Cuernavaca. Error fatal.
 
Muy probablemente la aeronave no fue cargada con el combustible suficiente para el derrotero.
 
A falta de carburante, el helicóptero se desplomó. Llevaba una velocidad aproximada de 195 kilómetros por hora. Los expertos le llaman velocidad crucero. Al perder altura y descender drásticamente, el Súper Puma pintó una trayectoria similar a la de una piedra cuando es arrojada a gran velocidad sobre una superficie acuática. Traza una trayectoria recta por encima del agua con ligeros roces. El Súper Puma 06 avanzó así, sin control, cerca de 100 metros.
 
Pese a la fricción y al rompimiento de sus circuitos, la aeronave no explotó. La moneda sólo ofrece dos opciones: Se quedó sin combustible o algo la impactó o inutilizó su avance.
“Yo no la había visto, sólo la escuché muy cerca de aquí, no se oía como se oyen los helicópteros. Traía un zumbido muy fuerte. Eso escuché, un zumbido y luego el golpe seco al estrellarse” afirma impresionado un vecino de la zona siniestrada.
 
Por otro lado, hay quien afirma que probablemente el helicóptero que utilizó Blake Mora corrió la misma suerte del helicóptero Bell 412-EP donde murió Ramón Martín Huerta.
 
De acuerdo con la información pericial del accidente del otrora secretario de Seguridad Pública Federal en el sexenio de Vicente Fox, el piloto se vio obstaculizado visualmente en su trayecto; al no poder ver, mantuvo rumbo, dirección y altura de vuelo para seguir en línea recta. Hasta donde el había podido ver, siguiendo la misma ruta “libraba bien los cerros”. Sin embargo, el aire lo empujó hacia uno de ellos y todos sabemos el desenlace.
 
Y es que viajar en la flota de la Fuerza Aérea Mexicana es una sentencia de muerte, pese a los recursos destinados para ella: 4 mil millones 840 mil pesos nada más en el 2011. En los últimos 10 años, más de 100 pilotos de la Fuerza Aérea Mexicana fallecieron en accidentes y una quinta parte de sus aeronaves se vio involucrada en algún siniestro.
 
De acuerdo con una nota de Milenio publicada en el 2010, “a nivel nacional, en 2000 se registraron seis accidentes. Para 2001 la cifra pasó a siete. En 2002, seis. En 2003, 2004 y 2005 se tienen registros de siete, dos y seis respectivamente. En lo que toca a este sexenio, 2006 tuvo cinco y 2007, seis. En 2008 y 2009, cuatro y ocho. Y para 2010, por segundo año consecutivo, se alcanzó el registro más elevado de siniestros: ocho.’
 
‘El sexenio de Vicente Fox cerró con 34 accidentes. A falta de dos años para que termine su mandato, el de Felipe Calderón apunta a romper el récord. Lleva ya 31.”
 
Por su parte, la Armada registró 10 accidentes con saldo de 10 marinos muertos. La Policía Federal tiene registros de cuatro accidentes con saldo de ocho heridos y ocho muertos. La PGR durante el mismo período perdió a 15 pilotos, la mayor parte de ellos asignados al área de intercepción y erradicación de plantíos.
 
Adelantándonos a teorías conspiracionales, expertos cuestionados sobre el accidente del secretario Blake responden que cuando una aeronave se desploma, los restos quedan como los apreciamos todos en las imágenes del percance.  
 
Al contrario, cuando son derribados por un proyectil “las partes del avión se esparcen en un área de terreno mucho mayor, respecto del área donde cayó el helicóptero en el que volaba el secretario. [Además] los cuerpos de los tripulantes, cuando un helicóptero es derribado en el aire, quedan despedazados y regados por todos lados.”
 
Sin embargo, los recovecos para la suspicacia comienzan a generarse. La página de Presidencia de la República publica la flota del Estado Mayor Presidencial, de la cual formaba parte el TPH06. Al abrir su fichero muestra un helicóptero adquirido para febrero de 2009. Pero al buscar el mismo aparato hoja por hoja del álbum del navegador, indica que es una nave adquirida en 1983 y registrado para noviembre de noviembre de 1987. Necesariamente se están protegiendo.
 
La moneda cayó. Nuevamente la negligencia se llevó entre las patas a un grupo de mexicanos que buscaban servir a su país desde su “trinchera”. No cabe duda que México sigue siendo un país surrealista.
 
 
Los invito a enviar sus comentarios al correo: columnaenelpunto@gmail.com
 
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