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Historias del Narcotráfico
¡Los traicionaron! *.- Todo hace indicar que “desde adentro” informaron sobre la llegada de los agentes de inteligencia, asesinados en las últimas horas *.- Estaban realizando trabajos relacionados con los secuestros que se cometen en Baja California *.- Un caso muy similar se registró hace exactamente ocho años
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DORA ELENA CORTES/ESPECIAL AFN
TIJUANA BC 17 de abril/2008 (AFN).- Los agentes
federales, cuyos cuerpos fueron localizados este
jueves en la jurisdicción de Tecate, fueron
traicionados por alguien de la misma corporación,
según comentarios hechos a Agencia Fronteriza de
Noticias de Tijuana.
Esto sucedió exactamente igual como en el caso de
otros tres elementos de la misma Procuraduría, que
también realizaban trabajos de inteligencia y que
fueron secuestrados y asesinados hace ocho años,
en un caso que conmocionó a nivel nacional.
Miguel Ángel Arellano Figueroa, Guillermo Cuatle
Hernández y otro elemento todavía no identificado
oficialmente, apenas llegaron a Tijuana para atender
asuntos relacionados con investigaciones que tienen
que ver con los secuestros ocurridos durante los
últimos años en Baja California.
Según los datos proporcionados a AFN, estos
elementos participaron en los trabajos de
investigación que derivaron en la detención de
Gustavo Rivera Martínez el P1, ocurrida el 11 de marzo
en Los Cabos y de Saúl Montes de Oca “El Ciego”,
ocurrido el día 15 en San Felipe, Baja California.
Por los mismos informes se sabe que estaban a
cargo de otras investigaciones en torno a individuos
de las células criminales que aun operan aquí y que
tienen aterrada a la población con diversos
secuestros.
Los agentes tenían poco tiempo de haber llegado a
Tijuana; estuvieron en las oficinas de la Procuraduría
General de la República y aparentemente se
trasladarían a San Diego, por lo que circulaban por la
zona de La Mesa para subir a Otay.
Muy pocos sabían de esto, por lo que se presume
“que fue desde ahí mismo, desde adentro, de donde
se dio el pitazo para que los secuestraran” dijo una
versión a Agencia Fronteriza de Noticias.
La forma en la que fueron torturados y golpeados,
habla de que se les trató de sacar información sobre
el trabajo que estaban desempeñando. Tenían
múltiples golpes, los ojos vendados, una bola de
plástico en sus cabezas y estaban esposados.
Todavía tenían sus armas calibre 9 milímetros y ellos
fueron asesinados con armas de las conocidas como
“cuerno de chivo” por los casquillos percutidos
encontrados en el lugar ubicado en el camino vecinal
al rancho “Las Palomas”, de la jurisdicción de
Tecate. En el mismo lugar estaban sus
identificaciones.
Se presume que a las pocas horas de ser
“levantados”, fueron asesinados, ya que ellos
desaparecieron por la madrugada del miércoles y se
presume que al tirarlos en el lugar donde fueron
encontrados, ya estaban muertos, aunque ahí mismo
se les dio el llamado “tiro de gracia”.
Durante todo el miércoles fueron buscados por
elementos de las policías Federal Preventiva, Estatal
Preventiva y la Agencia Federal de Investigación (AFI),
aunque ninguna dio información oficial sobre los
operativos que incluyeron la participación de los
helicópteros de las mencionadas corporaciones.
Inclusive revisaron los cuerpos que fueron recogidos
durante las últimas horas, productos de hechos de
violencia, para determinar si entre esos se
encontraba alguno de los agentes federales.
Un caso similar hace ocho años
El 10 de abril del año 2000, otros tres agentes
federales comisionados a Tijuana, sufrieron igual
destino, ya que fueron “levantados”, masacrados y
tirados en la profundidad de la zona de La Rumorosa,
en Baja California.
José Patiño Moreno, director general del Ministerio
Público Federal Especializado en Delitos contra la
Salud; Oscar Pompa Plaza, asistente en
investigaciones antidrogas y el capitán Rafael Torres
Bernal, primer subcomandante de la Policía Judicial
en Baja California, llegaron a Tijuana con una misión
similar: investigar a narcotraficantes ligados con el
cártel de los hermanos Arellano Félix.
Entonces esa agencia especializada era conocida
como la FEADS. Los tres elementos realizaban
trabajos de inteligencia y para su protección se
quedaban a pernoctar en la ciudad de San Diego.
Un buen día, el 10 de abril, cruzaron a Tijuana para
reunirse con funcionarios de la Procuraduría General
de la República, sin embargo nunca llegaron. La
noticia también se ocultó, hasta que a las pocas
horas, la noche del mismo 10 de abril de 2000, se
encontraron sus restos a una profundidad de cien
metros, en la zona montañosa de La Rumorosa.
El martes once se confirmó la identidad de éstos
pero se pretendió hacer creer que se trató de un
“fatal” accidente automovilístico. Los informes
médicos y policiacos, tanto del Distrito Federal como
de Baja California, entraron en contradicciones. http:
//www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?
id_nota=1743&tabla=primera
Sin embargo un hallazgo periodístico, puso de
manifiesto que los tres mencionados fueron
traicionados e inclusive asesinados por sus propios
compañeros de la Procuraduría General de la
República.
http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.
html?id_nota=1780&tabla=primera
En esa información se establecía con apoyo de un
video logrado con autoridades norteamericanas, que
Patiño y sus acompañantes pasaron la frontera de
San Ysidro con Tijuana, custodiados por unidades
que luego se comprobó que eran de la Procuraduría
General de la República.
Las cámaras instaladas a la entrada a México,
mostraban cómo el jefe policiaco y sus
acompañantes, eran llevados en uno de los
vehículos, sometidos, sin que pudieran hacer nada.
De ahí los trasladaron a algún punto desconocido y
luego los torturaron para finalmente asesinarlos.
Todavía más, antes de arrojar sus carros con los
vehículos al fondo del barranco en el que aparecieron,
se les pasaron por encima las llantas de otros
vehículos para garantizar su muerte.
¡ Las policías infiltradas hoy como ayer!.